Dos chicos del Norte Neuquino que crecieron subiendo el Domuyo y ahora recibieron un reconocimiento del Senado

Ariel Morales tenía 14 años cuando subió por primera vez al Domuyo, el techo de la Patagonia. Damián Hernández lo había hecho un año antes, con apenas 13. Crecieron en Varvarco juntos, al pie de la montaña, y con el tiempo transformaron aquella pasión de niños en Rumbo Norte, un emprendimiento que lleva una década mostrando los paisajes y las tradiciones del Norte Neuquino. Ahora recibieron la Mención de Honor al Mérito Turístico 2026 del Senado de la Nación.

Las montañas siempre estuvieron ahí. Para Ariel Morales y Damián Hernández, que crecieron juntos en Varvarco, no eran simplemente parte del paisaje: eran el lugar donde pasaban los días, donde aprendieron a caminar, a conocer los senderos y a entender una naturaleza que con los años terminarían convirtiendo en su forma de vida.

Ariel tenía 14 años cuando llegó por primera vez a la cumbre del Domuyo. Damián, su primo, ya había vivido esa experiencia a los 13. En aquellos años todavía no imaginaban que esa pasión por la montaña se convertiría en una forma de trabajo y, mucho menos, en un emprendimiento turístico capaz de llevar el nombre de Varvarco hasta el Senado de la Nación.

La historia de Rumbo Norte comenzó a pulmón. Las primeras experiencias surgieron durante la temporada 2015/2016, cuando apenas lograron recibir a cinco clientes. Con el tiempo fueron creciendo. Detrás de ese crecimiento hubo changas de construcción, la compra de monturas de a poco y años de inversión en un proyecto que nació con recursos propios y mucho conocimiento del territorio.

Ariel, que hoy tiene 40 años, se convirtió en guía de cabalgata, mientras que Damián se formó como profesor de Educación Física y guía de montaña. Juntos fueron construyendo una propuesta turística con identidad local, basada en la posibilidad de conocer el Norte Neuquino no solamente a través de sus paisajes, sino también de sus tradiciones y de la vida de quienes habitan la cordillera.

Desde Varvarco, Rumbo Norte ofrece ascensos al Domuyo, cabalgatas, trekking, cruces cordilleranos y circuitos termales. Entre sus propuestas se destacan el arreo, una travesía de seis días en la que los visitantes acompañan el movimiento del ganado entre valles y montañas, y la Experiencia Primitivo, que combina el recorrido por Los Bolillos con una comida en una cueva y chivito al asador, en una propuesta pensada para acercarse a la historia y a las costumbres del norte neuquino.

El emprendimiento también tiene una estrecha relación con Domuyo, y con el ascenso a la montaña. En la base cuentan con domos para instalar el campamento y desde allí acompañan a los grupos que buscan llegar a una de las cumbres más emblemáticas de la Patagonia.

Todo ese camino fue reconocido ahora a nivel nacional. Rumbo Norte fue uno de los 27 prestadores y referentes de distintos puntos del país que recibieron, por primera vez, la Mención de Honor al Mérito Turístico 2026 del Senado de la Nación. El reconocimiento fue impulsado por la senadora nacional por Neuquén Julieta Corroza, como una forma de poner en valor el trabajo de los pequeños prestadores y representar al Norte Neuquino.

La distinción se entregó en una ceremonia organizada por la Comisión de Turismo del Senado, encabezada por la senadora nacional por Mendoza Mariana Juri. También participaron la diputada nacional Karina Maureira y el subsecretario de Turismo de Neuquén, Sergio Sciacchitano, junto a los representantes de Rumbo Norte.

Durante el acto, Damián Hernández expresó su orgullo por recibir la distinción en representación de los prestadores de Varvarco: “Para nosotros esto nos llena de orgullo como pobladores de Varvarco y, en persona, en representación de muchos prestadores que con esfuerzo llevan adelante esta actividad que es el turismo”.

A casi una década de aquellos primeros cinco visitantes, el proyecto que empezó entre montañas y con recursos propios se convirtió en una referencia del turismo aventura de la región. Ariel y Damián trabajan desde el mismo lugar donde crecieron, pero ahora reciben a viajeros que llegan desde distintos puntos para conocer un paisaje que ellos aprendieron a recorrer desde chicos.

El reconocimiento del Senado llega como una nueva estación en ese camino: el de dos jóvenes del Norte Neuquino que apostaron por su lugar de origen y encontraron en el turismo una forma de hacerlo crecer sin dejarlo atrás. Para contactarse con Rumbo Norte se puede ingresar a www.turismorumbonorte.com.


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