Vuelve la pesadilla a Europa: atentados de EI dejaron más de 34 muertos en Bruselas

Suicidas se inmolan en aeropuerto internacional y estación de subtes. Fue tras la captura del sospechoso clave por el ataque a París en 2015. Refuerzan la seguridad en las grandes capitales del mundo.

Por Redacción

ATAQUE DEL YIHADISMO

BRUSELAS.- Una sensación de pesadilla se reinstaló ayer en toda Europa. El terrorismo islamista golpeó de nuevo con crudeza. Un doble atentado reivindicado por Estado Islámico (EI) dejó al menos 34 muertos y más de 230 heridos en Bruselas, corazón de la UE, tras un ataque suicida en el aeropuerto de Zaventem –uno de los más concurridos del continente– y una explosión en una céntrica estación de subtes.

Las imágenes desgarradoras observadas ayer, con gente herida pidiendo ayuda y muertos en charcos de sangran, remiten a los atentados de París del pasado noviembre y, salvando las distancias, a los de Londres y Madrid.

Ahora, las grandes capitales del mundo reforzaron sus sistemas de seguridad, mientras los líderes políticos llamaron a “unirse para vencer al terrorismo”.

El alivio de haber capturado el viernes último al terrorista más buscado de Europa, Salah Abdeslam, cerebro de los atentados en París en 2015, se evaporó con un atentado de una formidable carga simbólica sobre dos de los enclaves más protegidos por las fuerzas de seguridad belgas. Desbordadas por un episodio inédito en Bruselas, las autoridades rehusaron ofrecer cifras oficiales de víctimas y buscaban activamente a un sospechoso del ataque en el aeropuerto (ver aparte).

“Es muy probable que el ataque fuera planificado y preparado mucho antes del arresto de Abdeslam, explicó Shiraz Maher, del Centro Internacional de Estudios de la radicalización en el King’s College de Londres.

“Esto demuestra la existencia de una red terrorista amplia y sofisticada en Bélgica, que va más allá de la que atacó Francia el año pasado”, asegura.

En un comunicado publicado en internet en árabe y en francés el grupo Estado Islámico (EI) reivindicó los atentados contra la “Bélgica cruzada”, acusando al país de luchar “contra el islam y contra los musulmanes”.

Bélgica, un pequeño país de 11 millones de habitantes, tiene proporcionalmente el mayor número de yihadistas que decidieron irse a luchar a Siria o Irak.

Colegios, hospitales, museos, transporte público y centros comerciales cerraron ayer sus puertas en Bruselas o elevaron al máximo los niveles de vigilancia.

Varios países europeos reforzaron sus medidas de seguridad. Se cancelaron centenares de vuelos. Y los líderes políticos entraron en escena con discursos a medio camino entre la solidaridad con los belgas y la dureza con los terroristas (ver aparte).

Bruselas era anoche una ciudad aturdida, con calles semidesiertas y una altísima actividad policial y militar.

La violencia golpeó al filo de las ocho de la mañana, con dos explosiones en el aeropuerto de Zaventem, en las que murieron al menos una decena de personas. Ese ataque fue obra de dos suicidas, y de un tercer terrorista que la policía belga buscaba activamente al cierre de esta edición.

Poco después, una tercera detonación segó la vida de una veintena de personas más en la estación de metro de Maelbeek, muy cerca de los cuarteles generales de la UE. Unas horas más tarde, la policía encontró una bomba sin explotar en una vivienda de Schaerbeek –uno de los barrios con mayor concentración de musulmanes de la ciudad, en el que se identificó, el pasado mes de enero, una guarida de Salah Abdeslam–, junto a productos químicos y una bandera de Estado Islámico.

“Temíamos los ataques terroristas, y ahora han llegado”, apuntó apesadumbrado el primer ministro belga, Charles Michel. Bélgica ya activó el nivel de máxima alerta durante varios días a final del año pasado, por el miedo a una réplica de los atentados de París. Entonces, la comunidad internacional puso a los belgas en la mira por la deficiente labor de sus servicios de inteligencia, y por las conexiones del distrito de Molenbeek –a dos pasos del centro histórico de Bruselas– con todos los grandes atentados de los últimos años. La detención de Abdeslam pareció dar un respiro a las autoridades. Pero puede que sea un espejismo: Bélgica y Bruselas vuelven a atraer todas las miradas.

Blanco simbólico de la UE

Aunque no se trata de un ataque directo a las instituciones europeas, la deflagración en el metro a su paso por la estación de Maelbeek, parada forzosa de miles de trabajadores de las instituciones europeas que comienzan su labor a la hora en que se produjo el episodio, resulta fuertemente simbólica. Máxime teniendo en cuenta que la seguridad reforzada que rodea a los edificios europeos desde los atentados de París, con policías y militares a la entrada, dificulta cualquier ataque a sus puertas. De confirmarse, se trataría del primer atentado que tiene como objetivo las instituciones comunitarias en sus más de 60 años de historia.

Una gran nebulosa rodea la investigación sobre los dos atentados. Frente a la precisión con que las autoridades francesas fueron divulgando el número de víctimas el 13N, el gobierno belga no quiso ofrecer una sola cifra oficial. (DPA/AFP)

AP

ESTAMBUL, enero del 2016

Un terrorista suicida de EI se inmoló en un centro histórico, matando a doce turistas.

PARÍS, noviembre del 2015

Ataques en distintos blancos, coordinados por comandos de EI, matan a 130 personas.

MOSCÚ, marzo del 2010

Terroristas suicidas se inmolan en dos vagones del metro de Moscú matando a al menos 40 personas.

LONDRES, julio del 2005

Musulmanes activan explosivos en el metro y un autobús. Mueren 56 personas y hay 700 heridos.

MADRID, marzo del 2004

Una serie de ataques dejaron 191 muertos y 1.500 heridos. El peor atentado en la UE.

AP

Datos

ESTAMBUL, enero del 2016

Un terrorista suicida de EI se inmoló en un centro histórico, matando a doce turistas.

PARÍS, noviembre del 2015

Ataques en distintos blancos, coordinados por comandos de EI, matan a 130 personas.

MOSCÚ, marzo del 2010

Terroristas suicidas se inmolan en dos vagones del metro de Moscú matando a al menos 40 personas.

LONDRES, julio del 2005

Musulmanes activan explosivos en el metro y un autobús. Mueren 56 personas y hay 700 heridos.

MADRID, marzo del 2004

Una serie de ataques dejaron 191 muertos y 1.500 heridos. El peor atentado en la UE.


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