Wilson
Mar del Plata
Cómo olvidar a “Wilson” esa pelota de voley que se convirtiera en el único amigo de Nolan, después del naufragio. Y es que ser “Náufrago” a la espera de un rescate imposible hace que se anclen necesidades y esperanzas en los objetos más curiosos y eventos improbables.
La pobreza no es sabia pero enseña a no atar deseos a cosas y futuros a promesas. Hoy miles de niños en Salta, Misiones y Tucumán juegan con guijarros y con hambre, lejos de salitas anaranjadas y recuerdos de pelotas perdidas.
Karina Zerillo Cazzaro
DNI 21.653.863