Operativo refinanciación: Luis Caputo sale a buscar 1.200 millones de dólares para pagar deuda sin tocar las reservas

El Ministerio de Economía licita un bono clave (BONAR 2029). El objetivo es captar los dólares del mercado para cubrir el vencimiento de capital de enero y demostrar que Argentina puede cumplir sus compromisos sin usar la "caja" del Banco Central.

Redacción

Por Redacción

El ministerio de Economía activará este miércoles un mecanismo financiero que busca convertirse en la nueva norma de la gestión libertaria: el «rollover» de la deuda externa. La licitación de un nuevo bono en dólares (BONAR 2029) tiene un objetivo matemático preciso: captar 1.200 millones de dólares del mercado local.

Esa cifra no es caprichosa. Es exactamente el monto necesario para cubrir los vencimientos de capital de los bonos globales (AL29 y AL30) que caen el próximo 9 de enero. La estrategia de Luis Caputo es clara: cambiar deuda vieja por deuda nueva para evitar el uso de reservas líquidas, un recurso escaso que el mercado monitorea con lupa.


El fin del «pago en efectivo»


Hasta ahora, ante cada vencimiento, Argentina debía «romper el chanchito» y girar dólares contantes y sonantes. La apuesta del equipo económico es inaugurar una etapa donde los vencimientos se cubren con nuevas emisiones, aprovechando la liquidez récord de dólares en los bancos privados (producto del blanqueo y la dolarización de carteras).

Si la licitación es exitosa —y los sondeos previos indican que hay demanda para tasas de un dígito—, el Gobierno habrá sorteado el «efecto enero» (vencimientos totales por US$ 4.300 millones) combinando este rollover con un préstamo REPO de bancos internacionales.


La advertencia de Wall Street: «El huevo o la gallina»


Aunque el éxito de la colocación de estos US$ 1.200 millones se descuenta, los bancos de inversión internacionales mantienen una luz amarilla. Entidades como JP Morgan y Barclays plantean una paradoja en sus últimos informes:

  • El Gobierno cree que emitir deuda bajará el riesgo país y traerá reservas.
  • El mercado cree que primero hay que acumular reservas genuinas para que el riesgo país baje de los 600 puntos y el crédito sea sostenible.

«La emisión es una solución inteligente para no pedirle plata a Trump ni al FMI ahora, pero el mercado exige ver un Banco Central fortalecido a largo plazo», resumen desde la consultora Econviews.


El antecedente de 2018


El movimiento tiene un sello de autor innegable. La última vez que Argentina realizó una maniobra similar de colocación de deuda en moneda dura fue en 2018, también bajo la gestión de Luis Caputo (entonces en la presidencia de Macri).

En aquel momento, con un riesgo país de 350 puntos, se colocaron US$ 9.000 millones. Hoy, el volumen es más modesto y el riesgo país es el doble, pero la lógica es la misma: aprovechar la ventana financiera para patear los vencimientos hacia adelante, en este caso, hasta 2029.


El ministerio de Economía activará este miércoles un mecanismo financiero que busca convertirse en la nueva norma de la gestión libertaria: el "rollover" de la deuda externa. La licitación de un nuevo bono en dólares (BONAR 2029) tiene un objetivo matemático preciso: captar 1.200 millones de dólares del mercado local.

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