El pueblo de La Martona: qué queda de la primera gran lechería del país y cómo se transformó Vicente Casares

A solo una hora de la Capital Federal, el pintoresco paraje rural conserva las ruinas de la primera gran industria láctea del país y atrae al turismo de cercanía con una potente propuesta de bodegones, parrillas y cocina de campo.

Redacción

Por Redacción

En el corazón del partido de Cañuelas, el pequeño poblado de Vicente Casares guarda en sus calles de tierra un capítulo fundamental de la historia industrial argentina. Allí nació en 1889 La Martona, la firma que revolucionó el procesamiento y la distribución de leche en todo el país. Hoy, los vestigios de aquel esplendor fabril conviven con un presente reconvertido hacia el turismo gastronómico de fin de semana.

Frente a la emblemática estación ferroviaria del ramal Roca todavía se mantiene en pie parte del edificio original de la fábrica. La estructura, junto con las trazas de los antiguos galpones y el granero de la estancia San Martín, testimonia la época en que el predio procesaba la producción de más de 50 tambos repartidos en 7.000 hectáreas.


De los bares lácteos a los bodegones de campo: así es Vicente Caseres


En su era dorada, La Martona llegó a tejer una red de más de un centenar de locales y «bares lácteos» que abastecían de dulce de leche, manteca y leche fresca a todo el país. Del histórico local N° 118 que funcionaba en el pueblo solo quedan rastros arquitectónicos, pero la tradición del encuentro migrante y criollo migró hacia la mesa.

La propuesta culinaria actual se concentra en el circuito del asado, las minutas y los platos abundantes para el viaje del fin de semana:

  • Bodegón Don Luigi (Almacén de Campo): ubicado sobre la calle Almirante Brown, funciona como un histórico almacén de ramos generales reconvertido. Destaca por sus parrilladas, guisos de olla y porciones diseñadas para compartir en familia.
  • Las Rejas: un espacio de ambiente familiar ideal para escapadas rápidas desde la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Su carta fuerte abarca pastas caseras, minutas tradicionales y cortes a las brasas a precios accesibles.
  • Buffet Club Social y Deportivo La Martona: el punto de reunión de los vecinos del pueblo, famoso entre los viajeros por sus sándwiches de milanesa caseros en pan francés.

Vicente Casares: cómo llegar y qué tener en cuenta


Para quienes planifican una escapada dominical o un recorrido histórico-gastronómico, las coordenadas clave son:

  • Ubicación y accesos: se encuentra a unos 50 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Se accede fácilmente en auto por la Autopista Ezeiza-Cañuelas, tomando la bajada a la altura del kilómetro 51 hacia la Ruta Provincial 205.
  • Transporte público: el tren de la línea Roca (ramal Ezeiza – Cañuelas) conecta de forma directa con la estación Vicente Casares.
  • Consejo de visita: debido a la alta demanda durante los sábados y domingos al mediodía, se recomienda asistir temprano o gestionar reservas previas en los comedores principales.


En el corazón del partido de Cañuelas, el pequeño poblado de Vicente Casares guarda en sus calles de tierra un capítulo fundamental de la historia industrial argentina. Allí nació en 1889 La Martona, la firma que revolucionó el procesamiento y la distribución de leche en todo el país. Hoy, los vestigios de aquel esplendor fabril conviven con un presente reconvertido hacia el turismo gastronómico de fin de semana.

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