Agua de producción en Vaca Muerta: el camino que ya recorrió el Permian
La cuenca del Permian reutiliza cada vez más agua de producción en la fractura, con proyecciones a 2030.
Para Vaca Muerta, la experiencia del Permian es una referencia. Foto: gentileza.
La actividad en el Permian, la meca del shale en Estados Unidos, es una de las que más agua de producción genera. Frente a las restricciones de disposición y a las proyecciones para 2030, los operadores aceleraron el reciclado para fractura. Vaca Muerta puede aprovechar ese recorrido: «Tenemos la curva de aprendizaje bastante resuelta», explicó Guillermo Aversano, presidente del Comité Ejecutivo de PWS Argentina.
Estados Unidos juega en otra liga en términos de dimensiones de agua de producción si se lo compara con Vaca Muerta. En la cuenca del Permian se calculan unos 22 millones de barriles diarios de agua de producción y se estima que un 80% del barril de crudo extraído es agua, pudiendo ser un porcentaje incluso mayor según la zona por la antigüedad y el nivel de actividad.
Un dato que marca la diferencia es la cantidad de sets de fractura activos: hoy el Permian cuenta con unos 120 en operación, contra 15 en la formación argentina. Igualmente, en Vaca Muerta «tenemos poca agua de producción y agua de fractura, pero esto va a escalar», indicó Aversano.
En la formación shale de Estados Unidos ya se reutiliza entre el 50% y el 60% para la fractura con el objetivo de llegar hasta el 80% a 2030, según un informe de Texas Living Waters.
Con el reúso en fractura ya encaminado, además, exploran otras posibilidades, como la agricultura y la refrigeración para los data centers. «El agua para la actividad se volvió casi una industria aparte, con plantas y puestos de trabajo», señaló Aversano.
Además de las proyecciones de crecimiento, Vaca Muerta enfrenta un cambio que vuelve el tema más urgente: la Provincia aplicó un nuevo canon por el uso del agua en la actividad. Desde el 1 de julio, según el Decreto 792/2026, el canon por cada metro cúbico de agua usado equivale al precio de 2,5 litros de gasoil grado 3 de YPF. Desde enero de 2027 subirá a 3 litros, y su valor se actualizará cada dos meses.
Según la Provincia, el esquema anterior había perdido efectividad para promover un uso racional del recurso, ante las proyecciones de crecimiento de la actividad en la formación.
A modo de referencia, 2025 cerró con 23.784 etapas de fractura en la formación, un 34% más que en 2024, según el relevamiento de Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage.
Con ese ritmo, el canon puede tener un alto impacto en los costos. Cada etapa requiere alrededor de 1.500 m³ de agua, por lo que un pozo de 50 etapas demanda unos 75.000 m³. Con el gasoil grado 3 de YPF a unos 2.680 pesos por litro en Neuquén a fines de septiembre y el dólar oficial a 1.540, el canon ronda los 4,35 dólares por metro cúbico. Según este cálculo, para un pozo de estas características podría sumar más de 300.000 dólares al costo.
Una alternativa para reducir ese impacto es el blendeo, que consiste en mezclar 30% de agua de producción tratada con 70% de agua dulce, lo que recorta de manera significativa la toma del río, indicó Aversano.
Frente al nivel de actividad proyectado en Vaca Muerta, Aversano apuntó a un cambio de paradigma: pasar del residuo al insumo. El agua de producción y el flowback (el fluido que regresa a la superficie después de la fractura) tienen a su favor que ya están en superficie.
A la vez, «hay un montón de métodos para aprovecharlos, pero focalicemos en el reuso en fractura como primer objetivo para empezar a cambiar esta realidad», marcó. Esto implicaría nuevas inversiones para poder tratar el agua ya que estuvo en contacto con la formación geológica, por lo que arrastra componentes orgánicos y tiene alta concentración de salinidad.
«Hay determinados procesos de tratamiento que llegan a un estándar de calidad de agua que le sirve a la compañía», aseguró Aversano y estimó un beneficio cercano al 50% en costos, aunque aclara que por ahora son conjeturas, ya que no hay plantas activas de tratamiento en el país.
En ese sentido, la experiencia del Permian es una referencia: «acá no hay que inventar nada, solo adaptar a las condiciones que se presentan en Vaca Muerta», cerró.
Neuquén fue sede del primer congreso de agua de producción de la PWS en el país
El Congreso de la Produced Water Society (PWS) se realizó el 15 y 16 de octubre de 2026 en el Hotel Hilton de la ciudad de Neuquén. Lo organizó la entidad, una organización internacional sin fines de lucro especializada en la gestión sustentable, el tratamiento y la economía circular del agua producida en la industria hidrocarburífera.
Aversano explicó que el objetivo fue «entender lo que pasa en los yacimientos no convencionales en otras partes del mundo». El encuentro reunió a los principales jugadores del sector: operadoras, empresas de servicios, organismos públicos y reguladores, sindicatos y especialistas internacionales, con expertos de cuencas como el Permian.
Hubo siete paneles que incluyeron experiencias internacionales, investigaciones y trabajos regionales. Uno de los principales ejes fue el futuro de la gestión del agua en Vaca Muerta, con una proyección hacia 2030. Se abordaron soluciones tecnológicas y las oportunidades para fortalecer la participación de proveedores locales.
La actividad en el Permian, la meca del shale en Estados Unidos, es una de las que más agua de producción genera. Frente a las restricciones de disposición y a las proyecciones para 2030, los operadores aceleraron el reciclado para fractura. Vaca Muerta puede aprovechar ese recorrido: "Tenemos la curva de aprendizaje bastante resuelta", explicó Guillermo Aversano, presidente del Comité Ejecutivo de PWS Argentina.
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