Cómo intervino el gobierno de Javier Milei en el escape de Flávio Bolsonaro a EE.UU.: los irónicos mensajes de Santiago Caputo
Aseguran que el asesor presidencial estuvo en Puerto Iguazú para supervisar las operaciones de la salida del senador en un vuelo que partió desde suelo argentino. Mientras los principales medios de comunicación del mundo especulaban con el paradero del excandidato brasileño, el hombre detrás de la Side publicó en sus redes sociales el póster de la película "El Gran Truco".
Fotos: Gentileza.
El gobierno de Javier Milei brindó asistencia logística y cobertura política para concretar la extracción del excandidato presidencial del Partido Liberal de Brasil, Flávio Bolsonaro, quien abandonó su país tras el avance judicial en su contra. El magistrado Alexandre de Moraes había exigido la retención de sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero por peligro de posible fuga. Ante esta situación, Casa Rosada ofreció la frontera de la provincia de Misiones como principal vía de escape.
El operativo requirió un extenso traslado terrestre de aproximadamente 1.600 kilómetros desde Brasilia hasta la triple frontera, un viaje de más de 20 horas continuas al volante, según consignó Infobae. Una vez en territorio argentino, un vuelo privado fletado por empresas vinculadas a la embajada estadounidense aguardaba a la familia para emprender el viaje hacia Miami, con una escala técnica programada en la ciudad de Guayaquil, Ecuador.
La maniobra expuso nuevamente el fuerte conflicto diplomático con el Palacio do Planalto. Incluso, Santiago Caputo, uno de los principales asesores del presidente, viajó a Puerto Iguazú -según reportaron La Nación y Clarín- para monitorear la operación. A esto, sumó que utilizó sus propias redes sociales para cuestionar la cobertura periodística y avalar la intervención conjunta con Estados Unidos.
El escape por tierra y el operativo en Puerto Iguazú
La urgencia del traslado alteró los planes originales de la familia Bolsonaro. Aunque contaban con un plan de contingencia ante una eventual derrota electoral, un video publicado el lunes por el propio dirigente denunció el asedio de agentes de la Policía Federal al salir de la casa de su padre en Brasilia, quienes le notificaron la decisión judicial de entrega de pasaportes y prohibición de salir del país.
En un primer momento, los organizadores evaluaron un rápido vuelo interno hacia Foz de Iguazú, pero finalmente optaron por la vía terrestre de forma ininterrumpida.
El objetivo del viaje por ruta buscó ganar tiempo frente a la Justicia brasileña. La logística apuntó a evitar tres escenarios adversos concretos: la emisión de una alerta roja de Interpol, una intervención sobre el pasaporte italiano de Flávio o un refuerzo inminente del control migratorio en la frontera de Foz de Iguazú.
Al día de hoy, quedó en evidencia que, las múltiples versiones cruzadas en la prensa mundial sobre su paradero, solo facilitaron su salida como tareas de distracción.
Del lado argentino, la aeronave aguardó instrucciones desde el lunes por la noche. Se trató de un jet Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, perteneciente a la firma Baires Fly S.A., el cual llegó a Puerto Iguazú desde Buenos Aires.
La compañía solicitó con antelación los trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes. Según dijo una fuente aeronáutica bajo estricta confidencialidad a Infobae, la programación inicial de despegue para las 2 de la madrugada del martes se conoció fácilmente por los registros de la empresa y generó discusiones internas ante el riesgo de levantar suspicacias por el prolongado tiempo de espera en la pista.
La intervención de la Casa Rosada contó con el conocimiento de Javier Milei y de funcionarios de primera línea. Autoridades legales de diversos estamentos del Poder Ejecutivo brindaron asesoramiento para evitar sanciones internacionales. «Queríamos hacerlo lo más prolijo posible. Creemos que lo hicimos mejor en términos legales que cuando pasó lo de Evo«, admitió una alta fuente gubernamental al medio ya citado en referencia al asilo del exmandatario boliviano a fines de 2019 durante el Golpe de Estado en su país.
El cruce fronterizo se concretó a última hora del martes. Un comunicado de la Dirección Nacional de Migraciones —organismo presidido por Pablo Seoane y dependiente del Ministerio de Seguridad a cargo de Alejandra Monteoliva— confirmó que a las 22:50 ingresaron por el Puente Internacional Tancredo Neves los ciudadanos Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.
El texto oficial precisó que lo hicieron «con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país» y que a las 23:30 abordaron el vuelo privado con destino a Guayaquil. El despegue definitivo de la aeronave se registró a las 00:21 del miércoles.
El dirigente brasileño ingresó a la Argentina con su pasaporte italiano, ya que la medida judicial de Alexandre de Moraes no alcanzaba a su familia ni inhabilitaba sus documentos europeos. «No podemos impedirle entrar al país con su pasaporte europeo. Es problema de Brasil si no controló», argumentaron desde el Gobierno.
El accionar argentino provocó un profundo malestar en Brasilia. Una fuente diplomática de Itamaraty definió la maniobra como «una provocación» que agrava el deterioro de la relación bilateral. Los funcionarios del Palacio do Planalto tomaron conocimiento de los movimientos inusuales en Iguazú recién entrada la noche, cuando el escape ya era irreversible y el Planalto carecía de comunicación oficial.
En el Congreso argentino, bloques opositores anunciaron pedidos de interpelación para los ministros Alejandra Monteoliva y Pablo Quirno, con el fin de investigar el soporte brindado por Migraciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
El rol de Santiago Caputo
La estructura del operativo reflejó una coordinación directa con sectores de poder en los Estados Unidos. Empresas vinculadas a la embajada norteamericana contrataron el servicio de Baires Fly, mientras que el propio Donald Trump confirmó en declaraciones a la prensa que Bolsonaro pasó por territorio argentino antes de llegar a su destino final. El vuelo concluyó su trayecto con un aterrizaje en Miami a las 10:30 de la mañana del miércoles, modificando el plan original que apuntaba a Fort Lauderdale.
Para demostrar el respaldo del Gobierno a la maniobra, Santiago Caputo viajó a Puerto Iguazú y monitoreó la operación de primera mano, si bien un sector de la Casa Rosada le asignaba este rol fundamental y sus propios allegados lo negaban. El consultor, apodado por la prensa como «El Mago del Kremlin» por la prensa y reconocido por su comunicación directa con dirigentes del trumpismo en la Casa Blanca, publicó cinco mensajes en la red social X para ironizar sobre el desconcierto mediático.
El primer mensaje llegó el martes a las 10:43. Compartió una imagen de la película de 2006 The Prestige (El gran truco), filme dirigido por Christopher Nolan que transcurre en el Londres del siglo XIX y narra la rivalidad entre magos. La foto exhibió a los actores Christian Bale, Michael Caine y Hugh Jackman, en clara alusión a «El hombre transportado», un truco de teletransportación en segundos que sirvió como guiño enigmático al verdadero paradero del dirigente brasileño.
Este gesto adquirió relevancia institucional, ya que Caputo oficia como jefe político de la SIDE, organismo comandado por Cristian Auguadra, contador histórico de su familia.
A lo largo del martes, la Casa Rosada apeló a diversas estrategias de comunicación para blindar la ruta de escape. Horas antes de la partida del avión, Migraciones emitió un primer comunicado para desmentir el hecho: «La Dirección Nacional de Migraciones no registra ingreso alguno de Flavio Bolsonaro a la República Argentina. A razón de la escalada mediática por la presencia de un avión privado en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, las autoridades procedieron a iniciar controles correspondientes a la aeronave y tripulación. Finalmente se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro».
Por su parte, el vocero presidencial Adrián Ravier se limitó a declarar ante la prensa que Bolsonaro no solicitó asilo en el país.
Frente a la confusión mediática, Caputo, uno de los líderes de «Las Fuerzas del Cielo», lanzó su segundo dardo a las 14:14: «Todos escribiendo rumores basados en rumores. Que papelón los medios argentinos».
Ya en la madrugada del miércoles, a la 1:17, citó con un «buen tweet» un mensaje del periodista Lucas Morando, quien expuso: «Insólito lo que pasó hoy. Todos los diarios más serios de Brasil diciendo que Bolsonaro estaba ya en los Estados Unidos. Que le habían incluso dado una visa. Y que el departamento de Estado estaba organizando todo… El Washington Post, el New York Times confirmando las versiones. INCREÍBLE. El tipo estaba viniendo a Iguazú a tomarse un vuelo privado».
Siete minutos después, a la 1:24, el asesor recrudeció sus críticas, y sumó una especie de autoelogio: «La cobertura periodística del día de hoy debe haber sido probablemente uno de los papelones más grandes del periodismo mundial de la historia. Dijeron cualquier cosa. Se desdijeron. Lo volvieron a decir. Todo con el mismo nivel de certeza y animosidad. En todas partes del mundo. No sé quien es el que los sacó a pasear en chota [sic] pero toda mi admiración«.
A las 2:01 de esa misma madrugada, Migraciones finalmente confirmó el ingreso oficial y la partida hacia Ecuador. Horas más tarde, a las 11:25 del miércoles, Caputo remató: «No contentos con haber dicho infinitas idioteces ayer veo que se disponen a decir infinitas idioteces hoy».
La gesta libertaria fue celebrada por la tropa digital del oficialismo. El streamer Daniel «Gordo DAN» Parisini festejó el operativo pasadas las 2 de la madrugada con un mensaje contundente: «Como se siente ver al Javo y Santiago Caputo salvando a la sagrada causa de la libertad y poniendo las PELOTAS sobre la mesa contra los dictadores comunistas del mundo. ARGENTINA ES FARO DE OCCIDENTE».
A su vez, Caputo retuiteó un mensaje del estratega estadounidense Joey Mannarino que confirmó la alianza internacional detrás de la fuga: «Milei y Trump lograron un hecho absolutamente increíble al extraer a Flávio mientras toda la fuerza policial de Brasil lo buscaba para arrestarlo por orden de Lula. Trump y Rubio lo han vuelto a hacer. Esta vez con la ayuda de Milei».
La exposición y jactancia pública de los funcionarios por este operativo marcó un fuerte contraste con el absoluto hermetismo adoptado en marzo de este año, cuando la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) orquestó la llegada al país desde Venezuela del gendarme Nahuel Gallo sin el conocimiento del Gobierno.
El gobierno de Javier Milei brindó asistencia logística y cobertura política para concretar la extracción del excandidato presidencial del Partido Liberal de Brasil, Flávio Bolsonaro, quien abandonó su país tras el avance judicial en su contra. El magistrado Alexandre de Moraes había exigido la retención de sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero por peligro de posible fuga. Ante esta situación, Casa Rosada ofreció la frontera de la provincia de Misiones como principal vía de escape.
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