Acrobacias en el cielo roquense
Participan 40 aviones de 20 delegaciones.
Verónica Roig
Uno de los aviones que participarán en la fiesta que comienza hoy.
ROCA (AR).- Pilotos y aficionados a la aviación deleitarán a todos en el Festival Aero Roca que comienza hoy con acrobacias aéreas y vuelos de bautismo entre otras actividades que prometen cautivar a toda la familia en el Aeroclub local. Desde las 10, grandes y chicos podrán disfrutar de las hazañas que los pilotos efectuarán a bordo de las aeronaves. Los organizadores tienen las mejores expectativas y elaboraron un cronograma para que nadie se quede afuera del evento. Además de los tradicionales vuelos de bautismo y de las presentaciones de los planeadores y paracaidistas, también habrá aeromodelismo y muestra estática de aeronaves. Pero sin dudas, lo más esperado por el público son las acrobacias aéreas a cargo de la Escuadrilla Argentina de Acrobacia Aérea de César Falistocco, quien ofrece espectáculos aéreos que dejan a todos boquiabiertos. “Es una pasión que cultivo desde los 16 años, aunque con estos shows empecé en 1996”, comentó el reconocido piloto que traza arriesgadas piruetas en el cielo junto a otros tres aviones. Participarán del evento unos 40 aviones, 20 delegaciones regionales, nacionales y de Chile y Uruguay. Los que se animen podrán ser protagonistas de distintos vuelos y los que no podrán apreciar un show de lujo en el aire. Dentro del predio habrá seguridad especial y se destacó que se elaboró un operativo de seguridad que incluirá la presencia de Bomberos, Ambulancias, Policía y un control especial para que el público no pueda acceder al sector de maniobras de las aeronaves. El valor de la entrada general es de 15 pesos y las puertas del Aeroclub Arturo Illia estarán abiertas desde las 10 a las 19:30. Los bautismos de avión tendrán un costo de 120 pesos y 250 los de planeadores. En tanto, el salto en tándem cuesta 880 y los amantes de las aeronaves tendrán la posibilidad de volar en un jet L 29 por 2.500 pesos. “Es un caza de combate de la época de la Guerra Fría, una joyita”, contó con entusiasmo Oscar Mallo, referente del Aeroclub.