Admiten nuevas pruebas a favor y en contra de los detenidos
Juicio por el caso “Manzanas Blancas”
BUENOS AIRES (ABA).- Buenas y malas para las partes en el juicio por el caso “Manzanas Blancas”, en el que se investiga si salió de Allen un cargamento de casi 3,5 de cocaína a mediados de 2010. Ayer los defensores del empacador allense, Nelson Hinricksen; del empresario español Valentín Temes Coto y de quien fuera su mano derecha, Claudio Maidana, consiguieron que el Tribunal Penal Económico Nº 3 aceptara incorporar como prueba los testimonios de quienes, al momento del frustrado contrabando, se desempeñaban como aduaneros en Villa Regina: Pablo Merse, Osvaldo Centeno y Gustavo Alsogaray. Estos exagentes fueron imputados en la causa y solicitaron una probation, quedando fuera del juicio oral aunque continúan bajo investigación. Por esa razón (la condición de procesados) tanto la fiscalía como los querellantes solicitaron que no se tomen en cuenta sus declaraciones, de acuerdo con las cuales la droga no pasó por Regina en los contenedores. Sin embargo, por el principio de amplitud de pruebas, los jueces Luis Imas, Karina Perilli y Luis Losada decidieron tener presentes sus versiones al momento de dictar sentencia. Empleando la misma postura, el tribunal aceptó incorporar una denuncia cuyos documentos fueron acompañados por el fiscal Eduardo Funes. Se trata de un presunto caso de “lavado de activos” que investiga la Proselac (fiscalía creada recientemente por la Procuración de la Nación para apuntar a delitos relacionados con el lavado de dinero) contra la firma Cobbecar, cuya titularidad correspondía a Temes Coto al igual que Frutol, la empresa bajo la cual se movió la droga oculta en cajones de manzanas. La defensora de Coto, Ana Baldán, rechazó que corresponda incorporar esa acusación por ser una cuestión ajena a la que se ventila en el juicio por “Manzanas Blancas”, pero los jueces le no hicieron lugar, difiriendo su valoración para el momento de la sentencia. Mejor resultado obtuvo Baldán al presentar el texto de dos pericias que señalan que “no es posible certificar” que la escritura de la servilleta -donde supuestamente se daban detalles de la frustrada operación- corresponda a David Temes Arnosi ni a Nicolás Rivera Gamez, investigados en España en la llamada “operación Guadaña”. Para la defensa esa servilleta fue parte de un plan de un agente español para “plantar pruebas” contra Temes Coto.