Análisis: Diezmado en Siria e Irak, ataca donde sea
Este Ramadán, el mes sagrado de ayuno musulmán, se ha transformado en uno de los más sangrientos en años.
Estado Islámico enfrenta derrotas en su dos bastiones Mosul y Raqa, las ciudades de Siria e Irak que reivindica como parte de su Califato. Sin base territorial, se vuelve Al Qaeda 2: una franquicia terrorista que ataca donde puede para desviar la atención de sus pérdidas. Ya comandó otros tres grandes atentados en Irak, Afganistán y Londres y otros “low cost” en París y Australia.
El cambio de estrategia de EI aviva las tensiones en todo el golfo, tras la ruptura de relaciones diplomáticas de Arabia Saudita y sus aliados Egipto, Yemen y Jordania con Qatar. Acusan al emirato de apoyar a grupos terroristas, pero también de acercarse a Irán, la potencia chiíta que rivaliza con el reino sunita por el liderazgo geopolítico de la región. Como si esto fuera poco, los kurdos, que controlan el norte de Irak, anunciaron ayer un plebiscito para independizarse de Bagdad el 25 de septiembre. Una situación explosiva por donde se la mire.