ANÁLISIS: «Il Cavaliere» arma la resistencia
La tensión en el palacio de gobierno romano era cada vez más palpable, hasta que estalló la bomba: el Tribunal Constitucional italiano declaró inconstitucional la ley que garantizaba inmunidad jurídica al primer ministro Silvio Berlusconi, aprobada después de su reelección en 2008.
La razón: la ley requiere una modificación en la Constitución. Berlusconi logró su aprobación poco después de su reelección al vincularla a la votación de una moción de censura ante la amenaza de ser enjuiciado. Ahora el premier, involucrado en diversos «affaires», podría enfrentar la reanudación de varios procesos en su contra, entre otros por corrupción y delitos fiscales.
La decisión no llegó inesperadamente. Tanto en la oposición como entre miembros del gobierno se discutió en los últimos días abiertamente sobre las posibles consecuencias de la derogación del «Laudo Alfano», como se conoce a la controvertida ley. Mientras la oposición soñaba con una renuncia del «Cavaliere» y una «solución transitoria», el equipo de gobierno del magnate mediático rechazó esto de forma rotunda. «Si cae Berlusconi, iremos a las urnas», dijeron desde el ministro de Política Europea, Andrea Ronchi, cercano a Berlusconi, hasta el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, crítico del mandatario.
La posibilidad de una renuncia de Berlusconi o la convocatoria a elecciones anticipadas es poco probable. Mientras que el premier, conocido por sus numerosos problemas con la justicia, no se retire por iniciativa propia o sea derrocado por el Parlamento a través de una moción de censura no se modificará nada a nivel legal.
«Si los jueces revocan la ley el país perderá valioso tiempo», aseguró Berlusconi, ya que tendría que andar de un lado para otro por los tribunales. Ya el lunes a la noche había asegurado enojado que «de cualquier manera» gobernaría hasta el fin del período y sería «fiel al mandato de los electores».
Los miembros de su partido Pueblo de la Libertad (PDL) aseguraron que Berlusconi finalmente tiene todo el apoyo del pueblo, por lo que parece probable que la ley de inmunidad vuelva al Parlamento para ser «nuevamente revisada». Prácticamente a nadie en Italia le viene bien que haya elecciones anticipadas. Según los sondeos de periódicos fieles al premier publicados este miércoles, siete de cada diez italianos apoyan al jefe de gobierno. De acuerdo con el diario «La Repubblica», crítico con el gobierno, la aprobación está en alrededor del 52%. El mayor partido de oposición, el Partido Democrático (PD) de centroizquierda, no logró recuperarse tras la dura derrota electoral de 2008 y crear una imagen que vaya más allá del puro rechazo a Berlusconi.
De todas formas, la decisión resulta inoportuna para Berlusconi. El fin de semana unas 300.000 personas, según los organizadores, se manifestaron en Roma a favor de mayor libertad de prensa y contra el «amordazamiento de los medios» por parte de Berlusconi. Asimismo se dio a conocer un fallo en el que se condena por soborno al jefe de gobierno junto a su consorcio Fininvest. El jefe de gobierno no ha dejado de estar en el centro de las críticas. La mala fama de su vida privada le afectó mucho a nivel internacional. Sin embargo, el político de 73 años parece considerarse indestructible.
POR KATIE KAHLE DPA