Apremiado por la crisis, Japón abandona el “apagón nuclear”

Nuevo gobierno reactiva reactores no afectados por el terremoto

Por Redacción

AP

Los conservadores intentan reactivar la economía del país, afectada tras el sismo por la crisis europea.

TOKIO (AFP).- El nuevo ministro japonés de Industria, Toshimitsu Motegi, reveló ayer que el gobierno estaba dispuesto a relanzar la operación de los reactores atómicos considerados seguros por la Autoridad Independiente de Regulación Nuclear. “Los reactores no reiniciarán su actividad mientras su seguridad no sea asegurada por la autoridad de regulación, sobre la base de los conocimientos científicos”, dijo Motegi en una conferencia de prensa. “Sin embargo, a partir del momento que un reactor sea considerado seguro, el gobierno lo tendrá en cuenta y decidirá sobre su puesta en marcha, adoptando las responsabilidades”, añadió. El anterior gobierno de centro izquierda, conducido por Yoshihiko Noda, había manifestado su voluntad de reducir gradualmente el uso de la energía nuclear hasta el año 2030, una perspectiva que el nuevo gobierno conservador parece haber descartado. Por determinación de Noda, apenas dos reactores sobre un total de 50 están activos en el país, y los 48 restantes se encuentran desactivados para exámenes complementarios sobre su seguridad. El Partido Liberal Demócrata (PLD), del nuevo Primer Ministro Shinzo Abe, considera que Japón difícilmente podrá descartar la energía nuclear. El uso de la energía nuclear se convirtió en un tema especial sensible en Japón después del desastre ocurrido en marzo de 2011 en la central atómica de Fukushima, devastada inicialmente por un terremoto y luego por un maremoto. En tanto, la bolsa de Tokio cerró ayer en su nivel más alto desde el tsunami del 11 de marzo de 2011, con la esperanza de los inversores de una reactivación económica bajo la dirección de los conservadores, de vuelta en el poder. Al cierre, el índice Nikkei 225 de los principales valores ganó 0,91% , por encima de su nivel del 11 de marzo de 2011. En los días sucesivos al tsunami y el accidente nuclear de Fukushima, el índice había caído fuertemente sin lograr recuperarse luego a causa de las inquietudes por la crisis de la deuda en Europa y el crecimiento de la economía mundial. El mercado ha apostado por una subida al poder de los conservadores, que ganaron las legislativas del 16 de diciembre, y cuyo líder, Shinzo Abe, fue elegido el miércoles primer ministro. Abe ha prometio presionar al Banco de Japón para que adopte una política monetaria más flexible con la que combata la deflación que azota la economía del archipiélago desde hace casi cuatro años. Con esto, el nuevo primer ministro quiere también debilitar el yen, cuyo vigor desde la crisis financiera de 2008-2009 perjudica la competitividad de los productos nipones en el extranjero. El discurso económico de Abe ha calado entre los inversores antes incluso de su victoria, lo que se ha traducido desde ya en un retroceso del yen, amplificado con el triunfo electoral de la derecha.