Así es el hotel de aviones de Córdoba que sorprende en Argentina: suites de lujo dentro de dos Boeing 737

Dos antiguos Boeing 737 fueron reciclados y convertidos en ocho suites con diseño, tecnología y jacuzzi privado. Así es Air Damasco, el particular proyecto hotelero de Oncativo, Córdoba.

Redacción

Por Redacción

Dos antiguas aeronaves fueron recicladas y transformadas en ocho habitaciones con diseño, tecnología y jacuzzi privado. El proyecto está en Oncativo, Córdoba, y nació de una idea tan inesperada como ambiciosa: darle una segunda vida a aviones que habían dejado de volar.

No todos los proyectos de arquitectura hotelera empiezan con un terreno vacío y un plano. Algunos nacen a partir de una estructura que parecía haber llegado al final de su vida útil. Air Damasco, en Córdoba, pertenece a ese segundo grupo: antiguos Boeing 737 dejaron de transportar pasajeros para convertirse en habitaciones de hotel.

El proyecto está ubicado en Oncativo, dentro del complejo Campo Hotel Nono Luigi, y fue impulsado por el empresario cordobés Oscar “Pupi” Scorza. La propuesta combina reciclaje, arquitectura, interiorismo y una buena dosis de imaginación.

El resultado son dos aviones convertidos en ocho suites, cuatro en cada aeronave, en las que todavía es posible reconocer elementos de su vida anterior.

Según contó Scorza a La Nación, la historia comenzó de una manera bastante particular: durante un remate le ofrecieron comprar un avión y él imaginó inicialmente una aeronave pequeña. Lo que apareció fue un Boeing 737 que había pertenecido a Southern Winds. Finalmente adquirió tres unidades y comenzó el desafío de trasladarlas y transformarlas.

Uno de los aspectos más interesantes de Air Damasco desde el diseño es que la intervención no buscó esconder por completo el origen de las estructuras.

Los fuselajes siguen siendo protagonistas y se conservaron elementos que permiten reconocer inmediatamente que se está dentro de un avión: ventanillas, puertas y diferentes componentes originales de las aeronaves conviven ahora con camas, iluminación ambiental, baños y equipamiento propio de un hotel.

Ese contraste es justamente lo que define al proyecto.

Por fuera, la silueta sigue siendo inequívocamente la de un Boeing. Por dentro, la lógica de una cabina comercial fue reemplazada por espacios pensados para descansar y permanecer, algo completamente diferente de la función para la que fueron diseñados originalmente.

Ocho suites construidas dentro de dos Boeing


La reconversión permitió crear cuatro habitaciones en cada avión, para un total de ocho suites.

Cada una tiene una identidad particular y está inspirada en diferentes lugares del mundo: India, China, Turquía, España, Estados Unidos, Italia, Perú y Uruguay.

La intervención interior incorporó camas amplias, climatización, tecnología y domótica. Los baños también fueron completamente adaptados a la nueva función.

Pero uno de los detalles más llamativos aparece fuera del fuselaje.

Las habitaciones cuentan con balcones privados con jacuzzi, una ampliación que permite llevar la experiencia más allá del espacio interior del avión y, al mismo tiempo, resolver una de las principales limitaciones de trabajar con una estructura tubular y de dimensiones previamente establecidas.

Del aeropuerto a un campo de Córdoba


Antes de pensar en decoración, camas o jacuzzis hubo que resolver un problema bastante más grande: cómo llevar un Boeing hasta un campo de Oncativo.

Las aeronaves fueron trasladadas por tierra desde el aeropuerto de Córdoba, una operación que obligó a desmontar algunas de sus partes.

El traslado incluso tuvo un episodio inesperado cuando uno de los aviones quedó atascado durante el recorrido en un puente de la avenida Juan B. Justo, una situación que terminó despertando curiosidad mucho antes de que el hotel estuviera terminado.

Una vez instalados en el predio comenzó el trabajo de reciclaje y adaptación.

De las tres aeronaves adquiridas, dos terminaron convertidas en alojamiento y una tercera fue destinada a fiestas y eventos.

Una manga de aeropuerto para entrar a dormir

El concepto no termina en el interiorismo.

Para ingresar a las habitaciones se recreó parte de la experiencia aeroportuaria mediante una manga de acceso, reforzando la sensación de estar a punto de abordar un vuelo.

Solo que esta vez el avión no despega.

El proyecto también recupera diferentes objetos y elementos relacionados con el pasado aeronáutico de las unidades, convirtiendo el reciclaje en parte de la narrativa del lugar.

No se trata solamente de utilizar un fuselaje como una carcasa llamativa: la identidad original del objeto forma parte de la experiencia arquitectónica.

Una segunda vida para estructuras diseñadas para volar

Air Damasco se inscribe en una tendencia internacional que busca reutilizar estructuras industriales o medios de transporte fuera de servicio y transformarlos en nuevos espacios habitables.

Vagones ferroviarios convertidos en casas, contenedores transformados en viviendas y antiguos aviones utilizados como hoteles son algunos ejemplos de una arquitectura que trabaja con una condición particular: el volumen ya existe.

En este caso, el desafío fue todavía mayor. Un avión está diseñado para transportar cientos de personas durante algunas horas, no para ofrecer intimidad, circulación doméstica y confort hotelero.

La intervención tuvo que adaptar ese espacio extremadamente condicionado sin hacer desaparecer aquello que lo vuelve excepcional.

El hotel nació en tierras de una familia de inmigrantes

La historia del lugar también antecede a los Boeing.

Campo Hotel Nono Luigi abrió en 2019 sobre tierras vinculadas con la familia Scorza. Su nombre homenajea a Luigi Scorza, bisabuelo del creador del emprendimiento e inmigrante italiano.

La propuesta original estaba relacionada con el paisaje rural y la tranquilidad del campo. Los aviones incorporaron después una imagen completamente diferente al establecimiento.

El contraste es difícil de ignorar: dos enormes fuselajes blancos estacionados en medio del paisaje cordobés y convertidos en habitaciones.

Air Damasco abrió esta nueva etapa en julio de 2025 y desde entonces las aeronaves se transformaron en el elemento más reconocible del complejo.

Más allá de la curiosidad de dormir dentro de un Boeing, el proyecto deja una idea interesante desde la arquitectura y el diseño: una estructura puede perder su función original sin convertirse necesariamente en descarte.

En Oncativo, dos aviones que alguna vez estuvieron preparados para despegar encontraron una segunda vida sin necesidad de volver a levantar vuelo.


Dos antiguas aeronaves fueron recicladas y transformadas en ocho habitaciones con diseño, tecnología y jacuzzi privado. El proyecto está en Oncativo, Córdoba, y nació de una idea tan inesperada como ambiciosa: darle una segunda vida a aviones que habían dejado de volar.

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