“Papá, estoy durmiendo en tu cuarto”: viajó a Italia a buscar sus raíces, reservó un alojamiento y resultó ser la casa de sus abuelos 

Flor viajó a un pequeño pueblo del sur italiano para recorrer el pueblo de donde era su familia y encontró un lugar para hospedarse en una plataforma digital. Cuando iba a salir a buscar la casa donde creció su padre antes de emigrar a la Argentina, al hablar con las anfitrionas y ver las fotos antiguas se dio cuenta de que ya estaba allí: "Fue una locura".    

Por Redacción

Flor con sus anfitrionas Enza y Margherita.

El padre de Flor nació en Castel San Lorenzo, un encantador y pequeño pueblo medieval de 2200 habitantes situado en Salerno, en el sur de Italia. Junto a su familia, abandonó esas tierras en 1955 para cruzar el océano atlántico en busca de un futuro mejor. Décadas más tarde, su hija decidió hacer el camino inverso, movida por el deseo de recorrer los paisajes, las calles y las historias que él dejó atrás.


La llegada y la sorpresa en el hospedaje

El viaje comenzó al arribar al pueblo, donde fue recibida por Margherita y Enza (madre e hija) que administraban la propiedad elegida a través de una plataforma digital.

La distribución original fue preservada. Foto: Airbnb.

Si bien la bienvenida prometía ser cálida, la sorpresa real ocurrió al desembalar sus cosas. Al abrir un archivo de viejas fotografías familiares para orientarse en el recorrido, la fachada que veía en una imagen coincidía con la puerta que tenía enfrente.

-Estaba lista para salir a buscar, pero cuando miré una vieja foto familiar, reconocí la entrada. Me di cuenta de que ya estábamos frente a la casa que estaba buscando -relató la joven

La confirmación definitiva vino de parte de las propias anfitrionas, quienes le revelaron el dato que explicaba todo: su familia le había comprado la propiedad a los abuelos de Flor.

-No lo podía creer -recordó ella. ¿Qué siguió? «Emoción, asombro y una inmediata sensación de pertenencia», dijo. Y otro momento inolvidable.

-Fue una locura total – expresó Flor al recordar el momento en que ató cabos. En medio de la incredulidad, no dudó en llamar a su padre en Buenos Aires.

-Papá, estoy durmiendo en tu cuarto -le dijo.


Cómo es la casa por dentro

El inmueble mantiene intacta la arquitectura tradicional del sur italiano, con gruesos muros de piedra, techos elevados y una disposición de ambientes que sobrevivió al paso de las décadas.

Foto: Airbnb.

Al recorrer los espacios, cada rincón reflejó de manera exacta las descripciones y anécdotas que su padre le había compartido durante toda su vida en la Argentina.


El reencuentro y los días en el pueblo

Lejos de limitarse a una simple relación comercial, Enza y Margherita se volcaron a acompañar a la joven en su búsqueda y en la reconstrucción de la historia familiar.

-Fue emocionante participar de eso -dijeron madre e hija.


El turismo de raíces y el peso de la memoria

El impacto del suceso escaló rápidamente en las plataformas digitales, convirtiendo la vivencia en un símbolo del poder que guardan las memorias familiares. Este tipo de vivencias se alinea con iniciativas institucionales como Italea, el programa oficial impulsado por el gobierno de Italia para incentivar el turismo genealógico, ayudando a los descendientes a reencontrarse con sus pueblos de origen.

La experiencia de Flor demuestra que los viajes trascienden el turismo convencional: se convierten en travesías emocionales que logran tender puentes entre generaciones, sanar nostalgias y hasta transformar una simple reserva de internet en un genuino regreso a casa.


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