Aspectos económicos y socioculturales del cambio
Región sur
La concentración de minifundios está en los departamentos de Ñorquinco, Pilcaniyeu, 25 de Mayo, El Cuy, 9 de Julio y Valcheta. El cuadro 2 muestra la distribución de la tierra según porcentaje de Establecimientos Agropecuarios (EAP) y porcentaje de superficie.
Entre menos de 2.500 ha y 5.000 ha se encuentra el mayor número de establecimientos en la Región Sur. Esto ha sido una constante, más allá de la zona donde se encuentre el campo (monte, sierras y mesetas, meseta central) y de las variaciones en el precio de la lana y la carne.
El 90% aproximadamente de los establecimientos en la Región Sur son pequeños productores. Éstos tienen una superficie de tierra, como unidad de producción, con rentabilidad baja a nula.
La tierra de la que disponen está condicionada o limitada en su capacidad productiva por las características climáticas, la disponibilidad de pastos naturales, tipos de suelo, las reservas de agua y por el número de hectáreas. Estos factores determinan la cantidad de animales que pueden tener.
La cuestión económica está dada fundamentalmente por la rentabilidad de la actividad ganadera y por la capacidad productiva del campo. Ambos parámetros establecen si la actividad se puede sostener o no en el tiempo.
La productividad de la tierra se debe medir en un tiempo a determinar para cada campo y depende de factores naturales, políticas macroeconómicas y de aspectos humanos referidos a la toma de decisiones, al manejo de los pastos y del agua y a la estructura de la majada. No es suficiente considerar un año o ciclo productivo. En un tiempo mayor se puede apreciar la condición de los pastizales considerando la escasez de humedad.
La productividad es la relación entre el capital invertido y la producción obtenida. En este análisis, la productividad del campo es un concepto más amplio e integral que comprende el manejo que se haga con la planificación y programación de todas las actividades que es necesario desarrollar en el establecimiento para la producción sustentable.
El estado actual de los campos en la Región Sur requiere que el productor realice un manejo distinto del que históricamente viene haciendo. El propuesto por la Organización Ovis 21 es muy interesante, responde a una lógica racional, con una visión holística del manejo productivo del campo y para nada compleja de instrumentar.
En Río Negro, la aplicación de la ley Ovina estuvo acompañada del Programa Propastizal, que conformó un grupo técnico de trabajo interinstitucional. En ese marco, se desarrollaron e implementaron importantes herramientas de trabajo a campo, como las guías de evaluación forrajera, de reconocimiento de las principales especies y de evaluación del pastoreo de cuadros que sirvieron para la toma de decisiones en el manejo productivo. Pero para que los pequeños productores de la región puedan aplicar estas herramientas se tienen que conjugar dos variables .
a) El productor tiene que estar dispuesto a un cambio en sus prácticas productivas; b) el Estado debe diseñar un programa a 10 años como mínimo, con asistencia integral al productor, referida a los aspectos económicos y sociales, a la técnica y a la capacitación. Además, facilitar los recursos con financiamiento de las inversiones intraprediales, articulado y coordinado con los actuales programas de la Provincia y la Nación.
Los aspectos socioculturales del poblador rural condicionan en el tiempo los cambios en las formas de producir.
Si no se tiene en claro la necesidad de cambiar, no aparece la demanda por parte del productor, y si no está planteada la demanda, será difícil que aparezca la política pública específica. Pero la principal responsabilidad es del Estado, en tanto promotor y facilitador de políticas públicas que promuevan el cuidado de los recursos naturales y el bienestar de todos los habitantes.