Atentado revive fantasma de violencia en el Líbano
Acusan a Siria de buscar expandir su conflicto interno.
AP
BEIRUT (DPA/AFP).- Las calles del centro de Beirut estaban ayer colmadas de rostros impactados, temerosos, después de vivir la explosión de un coche bomba que dejó ocho muertos, entre ellos un alto funcionario de inteligencia, y 78 heridos. La población tiene miedo de que el país, después de haber logrado tener algunos años de tranquilidad, vuelva a verse sumergido en una espiral de violencia. De acuerdo con analistas, el general Wissam al Hassan un alto funcionario del servicio secreto libanés, habría sido el objetivo del atentado, ya que es cercano al Movimiento del Futuro opositor y antisirio del ex primer ministro libanés Saad Hariri. La bomba estalló ayer en un barrio mayormente cristiano de Beirut, Ashrafiyeh. Los residentes de la plaza Sassine estaban en shock y decían que sería una tragedia que Líbano vuelva a vivir una serie de ataques y asesinatos, tal como ocurrió entre 2005 y 2008. “Es una imagen que he borrado de mi memoria, pero esta explosión me recuerda que si se presiona sólo una vez el botón de la violencia, todo volverá a comenzar”, dice Piere Breidi, cuya hija resultó herida en el ataque. Llegar al lugar del ataque resultaba muy complejo debido a que la calle estaba cubierta de escombros, vidrios trizados y coches dañados. Decenas de soldados e investigadores examinaban en lugar de los hechos lo que quedó del coche bomba que mató a Hassan, jefe del Departamento de Información de las Fuerzas de Seguridad Interna libanesas. La oposición libanesa pidió la renuncia al gobierno, en donde el Hizbollah chiita tiene un rol predominante. “Pedimos a este gobierno que se vaya y a su jefe que dimita inmediatamente, ya que la permanencia de este gobierno ofrece protección y cobertura a los criminales por este complot criminal”, afirmó Ahmad Hariri, portavoz de la oposición. Al Hassan estaba involucrado en la investigación de recientes ataques de bomba que derivaron en el arresto del ex ministro Michel Samaha, quien fue acusado de colaborar en el contrabando de explosivos a Líbano. Samaha es uno de los muchos políticos libaneses que respaldan el régimen sirio del presidente Bashar al Assad y su postura de represión del levantamiento que comenzó en el país vecino el año pasado. Al Hassan también jugó un papel fundamental en la persecución de quienes asesinaron al ex primer ministro libanés Rafik Hariri en 2005, en lo que fue el mayor ataque contra una personalidad de alto rango del país después de que el Líbano lograra recuperarse de la guerra civil (1975-1990). “Esto es claramente un acto criminal para aterrorizar a la gente de Beirut”, dijo el congresista musulmán Mohamed Kabbani. Desde que se inició el levantamiento en Siria, muchos analistas temen que el conflicto se esparza por la región, ingresando en el Líbano. La esfera política libanesa ya sufre de por sí fuertes divisiones entre quienes respaldan y quienes detractan el régimen sirio.