Cae en Bariloche otra integrante de la banda de la “viuda negra”

Es la esposa del ex agente de la bonaerense que fue atrapado el 8 de enero. Está vinculada a un crimen en 2004 y ambos estaban prófugos.

Por Redacción

TENÍA IDENTIDAD FALSA

El sábado a la madrugada la Policía Federal capturó en Bariloche a la abogada Silvina Maquieira, pareja del expolicía bonaerense Diego Di Bella, que había sido detenido el 8 de enero luego de pasar diez años prófugo de la Justicia por un crimen.

Con su detención se cierra el macabro triángulo delictivo que además componía Eva Leonor García, conocida como la “viuda negra”.

Maquieira y Di Bella permanecían prófugos por un crimen cometido en 2004 en Buenos Aires junto a García. A la mujer la Policía Federal la descubrió en un hostel del centro de la ciudad, donde había pagado un adelanto de 5.000 pesos para alojarse ella y sus dos hijos durante unos 15 días. Entre sus pertenencias se encontraron 2.000 pesos en efectivo y un DNI falso con una fotografía actualizada de ella. Al momento de huir hace dos semanas tenía el pelo largo y rubio y ahora lo exhibe corto negro.

Maquieira, según determinó un perfil psicológico elaborado por los investigadores, tiene un amor enfermizo por su esposo, una pasión descontrolada que la impulsó a quedarse todo el tiempo que el ex policía, ya trasladado a la capital, estuvo en Bariloche.

Di Bella fue detenido el 8 de enero pasado en la calle Mitre. Vivían en Villa Lago Gutiérrez, en una propiedad de un pastor evangélico. Ese mismo día la mujer logró fugarse gracias a una identidad trucada y al hecho de que estaba con dos niños. Los federales comprobaron en el acto su documento perfectamente “en regla” y por unas horas concluyeron que no era la socia del expolicía.

La investigación también determinó que existen indicios de que entre 2012 y 2013 la pareja habría comenzado a tomar contacto en Bariloche con personas de avanzada edad con el fin de volver a las andadas. Es decir, doparlas para luego robarles sus pertenencias.

Eva García está presa en la cárcel de Ezeiza desde el 2004. Según la información recabada por la Policía Federal y las declaraciones de la hasta ahora única detenida del caso, realizadas en las horas posteriores a la detención de Di Bella, Maquieira sería el verdadero cerebro y la autora material detrás de la muerte del jubilado Oscar Manti, envenenado en una cena de la que participó Di Bella. Le desvalijaron el departamento y robaron 30.000 dólares. Leticia Botta, la esposa de Manti, sobrevivió a la alta dosis de sedantes que consumieron e identificó a las personas con las que venían hablando. García le dijo al diario Tiempo Argentino que Maquieira era la abogada de Manti y así se enteró del dinero que el jubilado recibió como indemnización por la muerte de su hijo. A propósito de la depresión que sufría el anciano de 77 años la abogada le recomendó a la pareja tomar contacto con un prestigiosa psicóloga: no era otra que García. En una cena, el 30 de julio de 2004, en el departamento de Recoleta de la pareja, los narcotizaron con una torta. Por ese y otros crímenes de robo y asesinato, García quedó detenida con una condena de 17 años de prisión. Di Bella y Maquieira lograron esquivar a la ley por diez años. Pero García asegura que ella se marchó antes de que los dramáticos acontecimientos se desencadenaran y afirma que el padre de Silvina, Armando Maquieira, un supuesto exagente de la SIDE, se ocupó de ayudar a su hija y de hundirla a ella, en cambio, en el fondo de una celda.

Cuando fueron capturados, la pareja vivía en precarias condiciones, junto a sus dos hijos, menores de edad, que estaban con ella en el momento de la detención y que son atendidos en un hogar sustituto. En el interior de la casa encontraron 20 identidades falsas pero todas eran de Di Bella. También abundaba la basura y los excrementos de animales. El expolicía manejaba una guardería de animales domésticos que al momento de su detención albergaba 40 perros y unos 30 gatos. Todos compartían el mismo espacio físico. Cobraba 50 pesos por día por tener un perro y 35 por cada gato. Las condiciones en que los animales se encontraban eran muy rudimentarias

A pesar de las grandes precauciones que Di Bella y Maquieira tomaron durante los años en los que se afincaron en la zona, Di Bella cometió un error fatal. En 2013 había mostrado en varias ocasiones su placa de ex policía a los clientes como una forma de “chapear”. Un acto que lo volvió un tipo sospechoso. El juez federal Leónidas Moldes ordenó que se lo investigara lo que derivó en su captura.

Dos mujeres peligrosas

Silvina Maquieira tiene alrededor de 38 años. Al momento de envenenar a Oscar Manti apenas llegaba a los 28. Al ser captura el sábado lucía en todo su esplendor. Tiene un cuerpo atractivo e insinuante y un rostro agradable. Quienes la vieron la describen como una mujer fina y de mirada fría. Pelo corto, negro. “Es como un iceberg”, dicen. Según Eva García, en su papel de abogada se enteró del dinero que conservaba en su departamento Manti y no lo dudó. Con la complicidad de su esposo Diego Di Bella y del pai travesti Raúl Ramón Silva (“Mai Ivana”) contactaron en Rosario a una especialista en este tipo de robos, Eva García. La Policía sospecha que la abogada tiene también una hoja de delitos por los cuales nunca fue atrapada.

Eva García tiene 55 años pero luce mucho menor. En su juventud fue azafata y cuenta que dio la vuelta al mundo varias veces. Fue autora de innumerables hechos delictivos como robo de joyas y falsificación de cheques y documentos en la Argentina y en Europa. En su momento fue la “viuda negra” más buscada del país.

Por Claudio Andrade

DeBariloche