Carta abierta a Gendarmería
Trabajo en un lugar custodiado por Gendarmería. Estoy seguro de que la mayoría de los gendarmes que veo cada día son gente honesta y forman parte de una institución respetable. Pero este prestigio hoy está cuestionado y cada vez que entro a trabajar me pregunto: ¿dónde está Santiago Maldonado? El gobierno parece empeñado en vulnerar la buena reputación de esta institución.
Manda un jefe de Gabinete de Seguridad a realizar un operativo en el sur y no sabemos qué directivas dio. Cuando Santiago desaparece cerca del lugar donde este funcionario dijo que estuvo, primero niegan todo y más tarde echan la culpa a gendarmes aislados. Este manoseo es inadmisible.
¿Qué directivas dio Noceti? ¿Quiénes las cumplieron y cómo? Creo que a esta altura hay gendarmes preocupados seriamente por el tema, aparte de los involucrados directamente por estas directivas. Las órdenes corresponde cumplirlas, y por lo que viví en mi servicio militar es difícil ignorarlas aunque sean injustas. Pero tampoco se puede mandar cualquier cosa. Hay límites a la obediencia y formas de obedecer. Esto también lo vi en el servicio. Humildemente y con respeto.
Javier Luzuriaga
DNI 8.320.933
Javier Luzuriaga
DNI 8.320.933