Antes de que desaparezcan
Javier Genoud , DNI 17506130
GENERAL ROCA
Hay canciones que uno escucha durante años y que, de repente, un día parecen decirnos algo distinto. Eso me pasa con “Los dinosaurios”, de Charly García. No pienso en su historia ni en el momento en que fue escrita. Pienso simplemente en esa idea de que, con el tiempo, muchas cosas desaparecen. Y quizás nuestra ciudad sea un buen lugar para comprobarlo.
Caminamos todos los días por las mismas calles y, sin embargo, cuánto ha cambiado todo. Lugares donde antes nos encontrábamos ya no están. Comercios que fueron parte de nuestra vida cerraron sus puertas. Personas que veíamos a diario se fueron, y con ellas se fueron también algunas historias que nadie volvió a contar. A veces me pregunto si no vivimos demasiado apurados como para darnos cuenta. Porque recién valoramos muchas cosas cuando ya no están.
Extrañamos una charla, una costumbre, una esquina, una persona, cuando descubrimos que ya no podemos volver a encontrarlas de la misma manera. Quizás deberíamos detenernos un poco más. Mirar. Preguntar. Escuchar a quienes tienen historias para contar.
Reconocer aquello que forma parte de nuestra identidad antes de que se convierta solamente en un recuerdo. Porque una ciudad no está hecha solamente de edificios, calles nuevas o lugares que desaparecen para dar paso a otros. También está hecha de memoria.
Y tal vez conservarla no signifique vivir en el pasado, sino tener presente quiénes fuimos para entender un poco mejor quiénes somos. Antes de que algunas cosas desaparezcan, quizás todavía estemos a tiempo de mirarlas.
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