Chile: marcha estudiantil termina en violencia

La Policía dijo que 18 efectivos fueron heridos.

Por Redacción

AP

SANTIAGO DE CHILE.- Miles de estudiantes desoyeron las críticas del presidente Sebastián Piñera y salieron a la calle ayer a exigir que la administración de sus escuelas públicas vuelva a manos del estado, y centenares fueron reprimidos por efectivos policiales, 18 de los cuales resultaron heridos. Los enfrentamientos dejaron 113 detenidos. Los disturbios “dejaron 113 detenidos, 39 adultos y 74 menores de edad, en distintos puntos de Santiago” por donde avanzaron los manifestantes, según informó el Gobierno de Santiago en un comunicado. A diferencias de protestas anteriores, los adolescentes desplegaron una táctica inédita al no realizar una sola gran marcha, sino que las dividieron en 14 caminatas en igual número de comunas del gran Santiago, que incluye sectores elegantes, medios y pobres. La multiplicidad de marchas obligó a los efectivos antimotines a dividir sus fuerzas para mantener la tranquilidad, o para dispersarlos si hay desórdenes. Los primeros desórdenes se registraron en el frente de la municipalidad de Providencia, cuyo alcalde, Cristián Labbé, un coronel jubilado y ex ministro del dictador Augusto Pinochet, ha sido uno de los más duros con los estudiantes, no titubea en hacer desalojar los liceos y echa a los alumnos que repiten por inasistencia por participar en las protestas. Algunos estudiantes lanzaron piedras y palos a los policías, los que esperaron un rato antes de iniciar la represión policial con chorros de agua y gases lacrimógenos. En el centro de la ciudad un pequeño número de estudiantes interrumpió el tránsito en la principal avenida de Santiago, y fueron dispersados con gran cantidad de gases lacrimógenos. Según la policía, 18 de sus agentes quedaron heridos de diversa consideración. Eloísa González, dirigente de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, Aces, que convocó a la protesta, dijo que buscan satisfacer “la demanda histórica de desmunicipalización’’, que deriva en distintos tipos de enseñanza, según los ingresos de la alcaldía respectiva. La mayoría de los jóvenes asiste a escuelas públicas de municipalidades pobres. El ministro de Educación, Harald Beyer, dijo de las caminatas que “en términos de número de estudiantes tenemos la impresión de que no han sido grupos mayoritarios’’… lo que “significa que los estudiantes no están siguiendo a sus dirigentes estudiantiles masivamente, porque se dan cuenta de que no hay real voluntad de diálogo …’’. La crisis de los colegiales se arrastra del 2011, cuando se movilizaron durante siete meses con los universitarios, pero no obtuvieron soluciones a sus demandas, de desmunicipalización, fin al lucro y enseñanza gratuita y de calidad.