El cambio climático empuja a los cauquenes hacia el sur

Son tres especies de aves nativas de la región. Fueron analizadas por científicos del Conicet en Bariloche con modelos de distribución y datos climáticos. Qué recomendaron para desarrollar una mejor protección para su futuro.

Por Redacción

El cauquén colorado es la especie más vulnerable.

En la Patagonia de Argentina y Chile viven tres especies de aves cauquenes: el cauquén común, el cabeza gris y el colorado. Todas dependen de los humedales llamados mallines.

Los científicos Natalia Cossa, Nicolás Lois y Sergio Lambertucci, del Grupo de Investigaciones en Biología de la Conservación (GRINBIC) del Instituto INIBIOMA, en Bariloche, investigaron cómo el cambio climático inducido por actividades humanas puede afectar la distribución y el futuro de estas especies migratorias.

Sus resultados indican que el calentamiento global provocará desplazamientos en las áreas de distribución de las aves y reducirá los lugares donde conviven.

Dónde viven


El cauquén común puede observarse en casi toda la Patagonia, entre claros de bosque y estepas de Argentina y Chile. Antes se lo reconocía como la especie más abundante y con mayor distribución, muy ligada a los mallines para alimentarse y criar.

Las tres especies de cauquenes dependen de los mallines, humedales vulnerables al cambio climático. (Foto: Andres Teran)

El cauquén cabeza gris se encuentra en los ecotonos, zonas donde el bosque y la estepa se tocan en la región patagónica. Se sabía que utilizaba estos ambientes abiertos para reproducirse y dependía de los mallines para subsistir.

El cauquén colorado habita la estepa magallánica, al sur de la Patagonia, donde su distribución es más restringida. Es la especie más vulnerable de las tres, con poblaciones en descenso por la pérdida de hábitat y el impacto humano.

El objetivo


Los investigadores buscaron entender cómo el cambio climático puede afectar a estas tres especies de cauquenes migratorios, ya que dependen de los mallines. Para ello, usaron registros sobre la ubicación actual de las aves y datos climáticos para predecir cómo podrían cambiar sus hábitats en el futuro. Probaron varios modelos informáticos y seleccionaron el más preciso.

Advierten que el calentamiento global reduce el hábitat de los cauquenes. (Foto: Cenpat)

“Los resultados muestran que, por el calentamiento global, los cauquenes tenderían a moverse hacia el sur y a zonas más altas”, afirmó la doctora en biología Cossa en diálogo con Diario RÍO NEGRO.

“El cauquén común y el cabeza gris perderían parte de su área de distribución, mientras que el colorado podría expandirse primero, pero después perdería la zona norte de su distribución”, resaltó.

El estudio, publicado en la revista Biological Conservation, advierte que estas especies de aves están en riesgo y sugiere que los mallines, su principal hábitat, también podrían reducirse debido al cambio climático. Por eso, conservar estos humedales es clave para su supervivencia.

Qué recomiendan


A corto plazo, es fundamental proteger los mallines más importantes y evitar su degradación. La científica señaló que “se debe mantener el funcionamiento natural de los mallines: no sobrepastorear y no drenar”.

También es necesario reducir las molestias a los cauquenes, especialmente durante la reproducción. “No se debe correr a las aves, ni agarrarlas, ni alimentarlas”, acotó. Además, hay que evitar que perros o gatos domésticos persigan o ataquen a los cauquenes.

Alas que buscan refugio ante el clima que cambia


El impacto del cambio climático sobre los cauquenes no es igual para todas las especies ni en todas las regiones de la Patagonia.

El cauquén común y el cabeza gris perderán parte de su rango, especialmente en los bordes, mientras que el cauquén colorado podría expandirse hacia el sur y zonas más altas, aunque a largo plazo también reduciría su área.

El desplazamiento hacia nuevas áreas no siempre asegura que encuentren hábitats aptos: puede haber barreras geográficas, falta de recursos o condiciones que no se adapten a sus necesidades. Además, la fragmentación puede aislar poblaciones, bajar la diversidad genética y hacerlas más vulnerables a enfermedades y cambios ambientales.

En algunas zonas, la superposición entre especies disminuirá, lo que puede aumentar la competencia, la agresión o el riesgo de hibridación. Esto puede generar problemas para la conservación de las especies más amenazadas.

Los mallines, hábitat esencial para los cauquenes, también se verán afectados por el cambio climático y el uso humano, como la ganadería o la expansión de parques eólicos. Si estos humedales se reducen, no solo se perjudican los cauquenes, sino también otras especies y la producción local.


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