Conflicto brutal que desintegra al país
BEIRUT (AP)- La guerra civil en Siria fue detonada por un acto de brutalidad: la detención y tortura de escolares que pintaron grafitis contra el gobierno en una ciudad del sur. Desde hace tres años, la guerra se ha convertido en uno de los conflictos más salvajes en décadas. Las atrocidades han sido abundantes. Manifestantes baleados en las calles. Un cantante a quien le cortaron las cuerdas vocales. Decapitaciones y asesinatos de civiles en masa. Barriles cargados con explosivos lanzados desde aviones hacia panaderías y casas. Será difícil encontrar una solución política al conflicto de Siria en la conferencia de paz debido a las amplias diferencias entre el gobierno del presidente Bashar Assad y la oposición. Pero en un país ahogado en sangre la reconciliación y la administración de justicia a quienes cometieron atrocidades parece más lejano. “El tejido ético y moral de esta sociedad se ha roto’’, dijo Amr al-Azm, una figura de la oposición residente en Estados Unidos y profesor en la Universidad Estatal Shawnee en Ohio. “Es muy difícil hallar el pegamento para que un país se recupere de esa ruptura traumática’’. Una de las muestras más recientes de esa brutalidad fue exhibida por el trabajo de tres destacados expertos en crímenes de guerra, quienes dijeron que recibieron un enorme archivo fotográfico que documenta el asesinato de 11.000 detenidos por las autoridades sirias.