Crece el pesimismo por “abismo fiscal” en EE. UU.

Se pospuso votación en el Senado. El vicepresidente Biden asumía un rol central.

Por Redacción

AP

El presidente aseguró haber hecho ya importantes concesiones a sus rivales, que insisten en que todavía falta negociar.

WASHINGTON (AP/AFP).- Los principales negociadores del Senado que luchan para evitar que Estados Unidos caiga en el llamado precipicio fiscal ofrecieron una valoración pesimista, cuando faltan horas para que venza el plazo para evitar que virtualmente todos los trabajadores estadounidenses sufran un alza en sus impuestos.

La jornada de ayer finalizó en Washington sin un acuerdo, mientras demócratas y republicanos se acusaban mutuamente por el estancamiento de las negociaciones.

“Todavía hay una brecha importante entre ambas partes. Las negociaciones continúan. Todavía tenemos tiempo de lograr un acuerdo y tenemos la intensión de seguir negociando”, declaró tras el final de la sesión del Senado el jefe de la mayoría demócrata en esa Cámara, Harry Reid.

“Retomaremos (las conversaciones) de mañana (por hoy). Tendremos, eso espero, nuevos anuncios”, agregó Reid, quien lidera las negociaciones con el representante de la minoría republicana en la cámara alta, Mitch McConnell.

Los líderes demócratas y republicanos intentan llegar a un acuerdo que sea aceptado por la Cámara de Representantes, dominada por la oposición, y por el Senado, donde son mayoría los demócratas.

El vicepresidente Joe Biden tomó ayer un nuevo papel en las conversaciones.

Con ambos bandos enfrentados sobre cuánto debe aumentarse el impuesto para quienes tienen más ingresos y sobre cómo manejar el impuesto por sucesión, entre otros asuntos, las negociaciones parecían haberse estropeado.

Un vocero de McConnell dijo que éste se acercó a Biden, amigo suyo de hace mucho tiempo, con la esperanza de romper el estancamiento.

Los republicanos retiraron una propuesta largamente discutida de disminuir incrementos futuros por costo de vida a beneficiarios del Seguro Social como parte de un acuerdo para evitar el abismo fiscal.

Los demócratas dijeron que esa propuesta había arruinado las negociaciones de la tarde y los senadores republicanos que salieron de una reunión a puertas cerradas entre ellos afirmaron que la idea ya no es parte de la ecuación.

Los asistentes de ambas partes dijeron que persiste el desacuerdo sobre a qué nivel de ingreso se elevarán los impuestos, sobre los impuestos en los estados más grandes y sobre si las exigencias de nuevo dinero para evitar el recorte de pagos a médicos del programa de asistencia pública para los ancianos (Medicare) y para la renovación de prestaciones por desempleo a estadounidenses sin trabajo desde hace mucho tiempo.

Está en juego un aumento generalizado de impuestos y un recorte amplio en el gasto de gobierno con el inicio de 2013. A esa suma se le llama precipicio fiscal. Los economistas advierten que los dos golpes podrían enviar a la aún frágil economía estadounidense de vuelta a la recesión.