Crimen de la iglesia: piden investigar falso testimonio
El fiscal Martín Lozada pidió que se investigue a un joven por falsear su declaración. Tres de los testigos fueron ubicados por personal policial porque no se presentaban en el juzgado.
Crimen de la iglesia: piden investigar falso testimonio
Manuel ingresó a la sala de audiencias y caminó en dirección a la silla ubicada frente al tribunal. Saludó algo nervioso a los jueces y antes de que se sentara el presidente de la Cámara Criminal Segunda, Gregor Joos, le recordó que el delito de falso testimonio tiene una pena de hasta 10 años de prisión. El joven juró decir la verdad.
Sin embargo, no recordó casi nada de lo que había declarado en la etapa de instrucción. Ni siquiera recuperó la memoria cuando el fiscal de Cámara Martín Lozada leyó parte de su declaración, donde había señalado a Jonathan Andrés Ferreira, Iván Rodrigo Antuy y Juan Pablo Riquelme en inmediaciones de la iglesia evangélica donde asesinaron a Eduardo Quilaleo. “¿Tenés miedo de declarar?”, le preguntó Lozada. “No, señor”, respondió, intranquilo, el testigo.
Minutos después, Lozada pidió que se lo investigara al joven de 19 años por el delito de falso testimonio. En ese momento, Manuel se puso nervioso. Su voz perdió firmeza y miraba desconcertado. Explicó que no sabe leer ni escribir.
No fue el único testigo renuente a contar lo que observó la noche del 12 de junio del año pasado, cuando asesinaron a Quilaleo en el interior de la pequeña iglesia evangélica, que está ubicada en la calle Los Radales 699 de esta ciudad.
Según la acusación fiscal, Ferreira, Antuy y Riquelme irrumpieron en la iglesia y atacaron a Quilaleo, que vivía en una habitación. Los agresores aprovecharon que la víctima agonizaba para robar elementos de una batería, un parlante, un taladro y una mezcladora de sonido que había en la iglesia. Minutos después, se desprendieron de las cosas robadas.
Los tres fueron detenidos en el predio de la Escuela 201, que está ubicada a unos 300 metros de la iglesia donde murió la víctima. Por eso, los tres jóvenes están siendo juzgados porque están imputados por el delito de homicidio criminis causa, junto con el intento de robo agravado por el uso de armas.
Ayer, declararon cuatro testigos. Tres fueron ubicados por personal policial porque no se habían presentado días atrás.
Manuel declaró en instrucción que observó a los imputados salir de la iglesia y hasta describió cómo estaban vestidos. Ayer dijo que estaba un poco alcoholizado cuando le tomaron declaración en el juzgado. Lozada había pedido que el testigo declarara sin la presencia de los imputados, pero el tribunal desestimó el pedido.
Los defensores de los imputados casi no le preguntaron. El abogado Rodolfo Rodrigo, que representa a la querella, lamentó que no se resguarden las garantías de los testigos.
La psiquiatra Verónica Martínez declaró y señaló que Antuy es influenciable y tiene rasgos infantiles, pero aclaró que no presente una patología de debilidad mental. La defensa del imputado plantea que es inimputable. El juicio continuará el 23 de mayo.