«Soñé que me mostraba los lugares donde las mató»: Luis Machín reveló el lado oscuro de interpretar a Barreda

El actor se puso en la piel del cuádruple femicida de La Plata para la nueva película de Prime Video y confesó el impacto psicológico del papel. El clima de tensión en las grabaciones y el testimonio de las amigas de las víctimas.

Por Redacción

Ponerse en la piel de uno de los criminales más oscuros de la historia argentina dejó secuelas en el plano personal. Luis Machín, el actor encargado de personificar al odontólogo Ricardo Barreda en la película dirigida por Daniela Goggi, rompió el silencio y reveló la carga emocional que significó revivir el cuádruple femicidio de 1992.

El largometraje —ya disponible en la plataforma Prime Videoreconstruye la masacre ocurrida en la casona de la Calle 48 en La Plata, donde Barreda asesinó a su esposa Gladys McDonald, a sus hijas Adriana y Cecilia, y a su suegra Elena Arreche.

“Una semana antes del estreno soñé que me mostraba la casa y los lugares donde había matado a cada una de las mujeres. Estaba todo el día en el rodaje y uno convive con su tono de voz, con su forma de moverse y con el tipo de clima que se genera”, confesó Machín sobre las pesadillas que atravesó antes del lanzamiento.


«No hay que entenderlo»: la complejidad de interpretar a un femicida


El actor remarcó lo complejo que resultó abordar la psiquis del asesino sin caer en justificaciones de sus actos ni en empatías erróneas con la figura del criminal.

«Fue difícil en muchos aspectos, sobre todo sabiendo que cometió cuatro asesinatos. Por ahí la gente piensa que porque uno lo aborda tiene alguna cercanía o piensa algo parecido, pero de ninguna manera», aclaró de forma tajante.

Las jornadas de filmación de las escenas del juicio oral y los momentos previos a los disparos generaron un clima denso en el set. «El aire se cortaba con un cuchillo. Fueron escenas muy extensas, de mucho duelo y complejas», explicó el artista.


La reconstrucción de las víctimas y el hostigamiento social


Uno de los ejes centrales de la producción dirigida por Daniela Goggi fue rescatar la identidad y la memoria de las cuatro mujeres asesinadas, un trabajo que enfrentó la escasez de archivo histórico:

  1. Falta de registros: a diferencia del alcance mediático que tuvo el femicida, sobre Gladys, Elena, Cecilia y Adriana existen muy pocas fotografías y testimonios documentados.
  2. El intercambio con las amigas: las actrices Maite Lanata y Margarita Páez (quienes interpretan a las hijas) se reunieron con amigas de las jóvenes para reconstruir sus personalidades.
  3. El impacto de la culpa social: «Ellas contaron que nunca pudieron hacer el duelo por sus amigas porque la sociedad las hostigaba mucho. Decían que eran las amigas de quienes ‘habían vuelto loco a Barreda’. Fueron años muy duros para esa gente», reveló Machín.

El impacto de la caracterización de Machín fue tal que una de las allegadas a las víctimas le confesó que, al escucharlo hablar en el set, «la hizo viajar en el tiempo» a los años en que frecuentaba esa misma casa antes de la tragedia.


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