«Villa California»: la historia de la obra roquense elegida por el Teatro Nacional Cervantes
Villa California es la puesta del director Nicolás Caminiti, que contará con la producción del Teatro Nacional Cervantes para ser llevada a escena a partir de septiembre en Casa de la Cultura.
Por segunda vez en cuatro años, el Teatro Nacional Cervantes volví a poner su atención en la escena teatral rionegrina. Al igual que en 2022, el programa federal TNC Produce en el País eligió una puesta roquense.
Esta vez se trata de “Villa Verónica”, del dramaturgo entrerriano, que presentó el director Nicolás Caminiti, que fue seleccionada de entre setenta y siete propuestas de todo el país.
El respaldo de parte del Teatro Nacional Cervantes no es solo para con el teatro regional, sino también para con el joven director roquense, quien en 2022 había sido seleccionado por la obra “Golondrina Soledad”.
La preproducción de la convocatoria continuó hace dos semanas con la conformación, vía audiciones, del elenco para los cinco personajes de la obra. Ellos son los actores Juan Rolón, Emiliano Sánchez y Daniel Corrales y las actrices Laura Raiteri y Macarena Laciar.
A partir de julio, comenzarán los trabajos de montaje de la obra, escenografía, vestuario y otros aspectos técnicos de la puesta. El primer lunes de agosto comenzarán los ensayos: cuatro horas diarias de lunes a viernes s durante agosto y septiembre. Y en septiembre será el estreno. Las funciones serán en octubre y noviembre en Casa de la Cultura de Roca.
“Lo que hace el Cervantes con este programa anual es federalizar un poco la estructura del Teatro Nacional, ya que solo tiene sede en Capital Federal, entonces lo que hace es lanzar estas convocatorias a nivel nacional para proyectos de todo el país. Proyectos que no solo tienen que ver con el texto, sino la propuesta escénica completa de lo que se va a hacer”, explica Nicolás Caminiti, en un diálogo con Río Negro. Una condición excluyente es que el texto debe ser inédito, es decir, que nunca estrenado, aclara el director.

P: ¿Por qué quedó esta obra?
R: Yo creo que hay un par de cosas que intervienen en esto. Primero, algo previo, es que yo ya quedé seleccionado en esta convocatoria en el 2022, con Golondrina Soledad, y creo que en ese momento hubo una decisión de oportunidad a que un director haga este proyecto en General Roca y que el proyecto estaba bueno, entonces vislumbrar la decisión yo la entendí como una oportunidad.
En este caso creo que aparece algo del recorrido, de que estuvo bueno lo que pasó con Golondrina, que cumplió muy bien las expectativas. Entonces, creo que ya hay una apuesta del Cervantes en esta instancia a volver a hacer una producción en General Roca conmigo como director y con Casa de la Cultura como ámbito.
Después creo que hay en la obra una potencia, es una comedia en tono de grotesco, me parece que entrar con una comedia tuvo algo positivo, digo, el hecho que sea una propuesta artística completamente distinta a la que habíamos presentado en aquella oportunidad, que era un drama local. Y creo también que la propuesta en escenografía y vestuario también está al nivel del Teatro Cervantes. Ellos ponderaron mucho el texto, la dramaturgia está muy bien, es un texto interesante.
P: ¿Cómo llegaste a este texto?
R: Con Escena Urgente, que es mi grupo de producción, hace tiempo que venimos generando lazos con distintos hacedores del teatro a nivel nacional y en esos lazos, en esas conexiones, un dramaturgo con el que venimos trabajando que se llama Fabián Díaz, nos sugiere un dramaturgo, que es Gonzalo Quintana, el autor de esta obra.
Generé un contacto por redes a partir de esa sugerencia y este contacto fue hace cuatro años atrás, el primer contacto que yo hice con él, en el cual me pasa varios textos, entre ellos estaba Villa California, yo lo leí, me gustó mucho, le dije, quiero hacer este texto. En su momento lo presenté al elenco provincial de Río Negro, hice la convocatoria, me presenté, no quedé seleccionado y lo dejé un tiempo ahí.
Lo dejé porque yo entendía que esa obra necesitaba una producción importante para hacerse, no lo veía posible desde el teatro independiente poder llevarlo adelante. Así que lo dejé un tiempo y le volví a escribir el año pasado. Le dije ¿te acordás de mí? Yo te había pedido este texto, quiero volver a presentarlo ahora en el Teatro Cervantes, él me dio el visto bueno, estaba muy contento de que lo haga de esa manera, y ahí quedamos seleccionados, pero el contacto con él fue de mucha generosidad, el de poder entregar sus textos a mí que no me conocía, porque es difícil conseguir textos que estén buenos, sin estrenar, y que ya no los tengan capturados directores reconocidos.
P: ¿De qué trata la obra?
R: “Villa California” es una especie de barrio privado, nosotros vamos a adaptar un poco la dramaturgia original, y lo vamos a la vera del río. Hay dos familias en ese barrio que se tienen envidia, se miran de reojo y con recelo. Una de las familias invita a la otra a comer a su casa, porque quieren descubrir algo, sospechan del dinero que tienen. Le quieren sacar de mentira verdad sobre esa situación, de que están robando, no están robando, aparece la envidia, aparece la frustración, aparecen esas tramas ahí de la sociedad, el aparentar en lugares de poder y de pretender pertenecer a esos lugares.
Y empieza a aparecer por el costado una trama que tiene que ver con una invasión de animales. Y entonces el barrio, y eso que parecía ahí una conversación de mentira verdad, y tratar de descular a ver si habían robado o no habían robado, aparece la invasión como el peligro, aparece todo el contexto a esa casa como empieza a ponerse peligroso, y ellos empiezan a entrar en una paranoia total de qué está pasando, se empiezan a desconocer todo y todo se va transformando a un absurdo total, ya empiezan a entrar en unos niveles de locura y de miedo, el miedo a lo ajeno, el miedo a lo que desconocen, el miedo a la invasión de la propiedad privada.
P: ¿Qué te gustó de la obra?
R: Me gustó mucho cómo al principio parece una comedia pasatista, una comedia sencilla, dos familias que se tratan de sacar mentira verdad unas a otras, y cómo de a poco la obra se va tornando un poco más rebuscada en su trama, cómo empiezan a aparecer esas otras cosas.
Cuál es la decodificación que el espectador puede hacer de quiénes son los chanchos jabalí que van a invadir el barrio privado. Me parece que ahí empieza a aparecer todo un campo de la metáfora y del universo que cada espectador le pueda otorgar a esas circunstancias.
Y después me parecen interesantes los vínculos sociales, cómo la dramaturgia va rompiendo los vínculos. Aparecen primero los personajes con una máscara de lo que aparentan, de lo que quieren del otro, y el texto de a poco se va yendo cada vez más al borde y empiezan a aparecer un poco las reales personas, lo que escondían atrás, las miserias personales. El texto hace una transformación paulatina de eso que me parecía muy interesante. Cómo mezcla eso, la comedia con el drama, con la tragedia personal de cada personaje, más allá de la circunstancia. Eso me parece que la obra Villa California lo hace muy bien la dramaturgia de Gonzalo.
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