Dudan que hayan sido los subsidios los motivos del recorte de Mi Bus
El debate por el transporte de colectivos local se centra en si realmente el motivo de la medida de fuerza de la semana pasada fue la caída de subsidios o si en cambio hay otras razones. Cuestionan el rol de la comisión de seguimiento creada para el caso.
Luego de la medida de fuerza aplicada por la empresa Mi Bus que puso en jaque al transporte urbano en la ciudad, crecieron los cuestionamientos al municipio por la falta de controles y también las voces que proponen incorporar a los usuarios en la “comisión de seguimiento” del servicio.
La empresa recortó frecuencias el jueves pasado en forma sorpresiva y lo justificó en la falta de subsidios de combustible para la totalidad de los recorridos y frecuencias que debe cumplir. En concreto, el aporte nacional de gasoil a precio rebajado alcanza para 544 mil kilómetros mensuales y el diagrama en vigencia exige recorrer unos 620 mil kilómetros.
El conflicto se originó a primera hora del jueves pasado tras una comunicación que Mi Bus difundió a través de las redes sociales.
La decisión de operar con los horarios de fines de semana, con frecuencias reducidas, afectó a miles de usuarios que elevaron sus quejas por lo ocurrido.
Pero desde Tránsito del municipio admitieron que la motivación real era otra y que Mi Bus decidió achicar el servicio en protesta por una multa que le aplicó la provincia el día anterior por un colectivo no habilitado.
La actitud de la concesionaria no cayó bien en el gobierno, que tardó menos de 24 horas en aplicarle una multa por la modificación unilateral de las frecuencias. El concejal oficialista Gerardo Avila dijo que no estaba de acuerdo con la medida, aunque admitió que la falta de subsidios complica la ecuación económica de Mi Bus.
La concejal Ana Marks (FpV) dijo ayer que lo ocurrido el jueves “es consecuencia del contrato monopólico” que el municipio firmó hace un año con la empresa sanjuanina.
Dijo que la comisión de seguimiento (presentada en su momento como el instrumento que permitiría evitar abusos), “debe funcionar mejor” y señaló que su bloque trabaja en un proyecto para incorporar a representantes de los usuarios. Actualmente la comisión está integrada por el Ejecutivo municipal, el Concejo, la propia empresa y el gremio UTA.
“Los usuarios son un actor clave y no están contemplados”, dijo la concejal.
Lo mismo planteó el grupo de pasajeros “autoconvocados” que se reúnen desde hace varias semanas.
El ingeniero Esteban Estévez, que integra ese foro, opinó que el tema del gasoil sin subsidio no tiene entidad suficiente para una medida de fuerza como la que aplicó la empresa.
Explicó que la empresa paga el gasoil subsidiado a 8,23 pesos/litro y el Infinia diesel a 18,31, es decir 10 pesos de diferencia. Calculó que recorrer 56.000 kilómetros extra por mes a razón de 0,35 kilómetro por litro demanda 20 mil litros de combustible, es decir 200 mil pesos mensuales. “Eso significa apenas el 1% del costo, o sea, es totalmente irrelevante”, señaló el especialista.
Este diario intentó obtener ayer la versión de la empresa Mi Bus pero no hubo ningún directivo en condiciones de responder los llamados.
La medida adoptada instaló el debate sobre el servicio, los subsidios y el rol que el Estado como contralor tiene en la ciudad más importante de la provincia.
El dato
“Los usuarios del servicio son un actor clave y no están contemplados. Esto es consecuencia del contrato monopólico”.
Ana Marks, concejal del bloque del Frente para la Victoria
Datos
- 544.000
- kilómetros es lo que permite recorrer a Mi Bus el gasoil subsidiado, pero el diagrama en vigencia es de 620.000 km.
- “Los usuarios del servicio son un actor clave y no están contemplados. Esto es consecuencia del contrato monopólico”.