Actividad y desocupación: qué significan los datos del Indec y qué muestran sobre el ritmo de la economía

El Producto Bruto retrocedió 0,6% en el segundo trimestre y el desempleo subió al 7,9%. Las claves para entender por qué la estadística nacional muestra avances en el balance anual, pero convive con una merma en la industria, el consumo y los ingresos urbanos.

Por Redacción

El ministro de Economía Luis Caputo. (Foto: Clarín Fotografía)

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentó los registros oficiales del segundo trimestre sobre el Producto Bruto Interno (PBI) y el mercado de trabajo. Los datos confirmaron una contracción desestacionalizada del 0,6% en la actividad económica y una suba de la desocupación de 7,9%, mientras que la informalidad laboral alcanzó un pico del 45%.

Al analizar estos indicadores en RÍO NEGRO Radio, el periodista especializado en Economía, Pablo Wende explicó que las cifras no describen una crisis terminal, pero sí confirman un ritmo moderado frente a los problemas estructurales del país: «Son números flojos. Un crecimiento en torno al 2% anual no alcanza para revertir tantos años de estancamiento en Argentina».

PBI a dos velocidades: el empuje de Vaca Muerta y el agro


La estadística oficial mantiene un avance interanual del 2%, pero ese resultado promedio responde a una marcada asimetría productiva entre las regiones.

«Hoy son más los sectores que caen que los que crecen. Los rubros primarios como el agro, la energía y la minería avanzan con mucha fuerza y compensan el promedio general», detalló Wende.

En la cuenca norpatagónica, la energía marca un ritmo propio. Como muestra de esa dinámica, el analista destacó la colocación de deuda del consorcio Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) —integrado por YPF, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol.—, que obtuvo US$234 millones en el mercado local para financiar el oleoducto hacia Punta Colorada, en Río Negro.

«Es la mayor colocación corporativa privada en lo que va de 2026 y demuestra que hay proyectos que se financian con ahorro doméstico y derramarán actividad real», remarcó.

Freno fabril, caída del consumo y capacidad ociosa


En el mercado interno, el panorama es diferente. El consumo privado cayó 2,4% y la inversión productiva continúa sin reaccionar, condicionada por el parate de las fábricas.

Wende explicó que el retroceso industrial responde a un cambio de hábitos: «En rubros como textil y calzado cayó la producción local porque las compras migraron a plataformas y productos importados. Con tanta capacidad instalada ociosa y máquinas paradas, no hay incentivos para nuevas inversiones».

Desempleo e informalidad: qué pasa con los puestos de trabajo


En el frente laboral, la desocupación alcanzó a 1,2 millones de personas, con registros más severos en el Gran Buenos Aires (8,2%) y en la juventud, donde el desempleo en mujeres trepa al 17%.

Para el periodista especializado, el dato más crítico del informe oficial radica en el cuentapropismo:

  • Amortiguación precaria: el desempleo no llegó a dos dígitos porque lo contuvieron más de 500.000 personas que pasaron al cuentapropismo o changas.

  • Calidad del empleo: para la metodología del Indec, quien trabajó apenas una hora en el mes figura como ocupado, lo que disimula la pérdida de ingresos reales en la clase media asalariada.

El escenario socioeconómico refleja una paradoja en la calle: mientras los sectores más vulnerables sintieron un alivio por la baja de la inflación y la recomposición de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la clase media asalariada continúa absorbiendo el costo de las tarifas y la falta de dinamismo en el empleo formal.

Escuchá a Pablo Wende en Río Negro Radio y seguilo por YouTube



Comentarios