El Banco Central frena la compra de dólares: los tres motivos detrás del freno oficial
El volumen de compras del BCRA cayó drásticamente en septiembre. Las causas detrás de la desaceleración, el factor de los pesos en circulación y las previsiones de los analistas sobre cuándo se reactivará la acumulación de reservas.
El Banco Central (BCRA) redujo significativamente sus compras de dólares en el mercado desde agosto y en septiembre se profundizó esa tendencia. A lo largo de las 14 ruedas que van del mes, la entidad solo adquirió US$203 millones, a razón de un promedio diario de US$14,5 millones.
La cifra contrasta con los números previos. Incluso en agosto —el peor mes desde que empezó el programa de acumulación de reservas— el organismo que conduce Santiago Bausili adquirió US$770 millones, con un promedio de US$39 millones diarios. Estos valores quedan lejos de los picos alcanzados en abril y mayo, cuando las adquisiciones sumaron US$2770 millones y US$2601 millones, respectivamente.
Aunque desde el Poder Ejecutivo afirman que no hay un objetivo de tipo de cambio sino el de asegurar el correcto funcionamiento del mercado, analistas señalaron en varias ocasiones que existe un techo implícito que el BCRA sostiene y va corriendo. La calibración de las compras iría en línea con ese objetivo.
Desde la consultora LCG argumentaron que el menor ritmo comprador deja entrever cautela con la dinámica cambiaria y podría relacionarse con un incremento en la dolarización de los privados. Remarcaron que, cuando aparezcan los datos detallados del mercado libre de cambios, se verá si es el resultado de mayores compras por parte de las personas físicas.
Estacionalidad y la meta con el FMI
En el Gobierno aseguran que era esperable que el ritmo de compras disminuyera en el tercer trimestre del año, período en el que históricamente el campo aporta menos divisas por cuestiones estacionales.
Fuentes de la autoridad monetaria aseguraron que las compras de dólares se realizan para acompañar las dinámicas del mercado, sin generar movimientos disruptivos. Argumentaron que, si no hay oferta y la entidad demanda montos elevados, se genera un alza en el precio sin fundamento.
Bajo esa mirada, en el BCRA esperan que las operaciones de mayor volumen regresen hacia fin de año, impulsadas por la liquidación del trigo y las menores importaciones de energía. Además, resaltaron que la meta de acumulación fijada con el FMI se cumplirá antes de diciembre, ya que la entidad supera los US$14.000 millones comprados.
Por su parte, la consultora 1816 calculó que las reservas netas están en la zona de los US$11.300 millones. Sostuvo que sigue siendo fundamental que el Gobierno pueda financiarse en dólares y que el BCRA continúe comprando divisas.
Un reporte de esa firma detalló que esta necesidad responde a dos razones. Primero, determinará la capacidad de contención en 2027 para controlar el tipo de cambio ante una eventual volatilidad electoral. Segundo, porque en 2028 el Tesoro y el BCRA deben afrontar pagos por US$27.800 millones a privados y al FMI. Cuantas más reservas se acumulen a fines de 2027, mayor margen tendrá la siguiente administración.
El impacto en la emisión de pesos
A la oferta y la demanda de divisas se suma un tercer factor clave: la cantidad de pesos en la economía. Cada vez que el BCRA compra dólares, inyecta moneda local. Estas operaciones significaron la emisión de más de $20 billones en lo que va del año.
Al interior de la autoridad monetaria analizan que la expansión de pesos tiene sentido si se destina a financiar al Tesoro a largo plazo. Sin embargo, en las últimas licitaciones de deuda pública se observó una preferencia por títulos de corto plazo. Fuentes del BCRA explicaron que emitir pesos que terminan en el tramo corto de la curva de deuda no genera un gran aporte a la estrategia financiera.
Con información de TN.
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