El FMI inicia la tercera revisión en Argentina: qué evaluará Joyce Wong y cuántos dólares hay en juego

La misión técnica del organismo inicia en Buenos Aires la evaluación de las metas del segundo trimestre. El examen coincide con un vencimiento de capital por US$800 millones y un desembolso pendiente. El rol del superávit energético de Vaca Muerta en las reservas.

Por Redacción

El ministro de Economía, Luis Caputo, junto a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante la visita oficial de la titular del organismo a la Argentina a fines de julio pasado. (Foto: Clarín Fotografía)

La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) comienza este lunes 21 de septiembre en Buenos Aires la tercera revisión del programa económico vigente con la Argentina. La delegación, encabezada por la economista portuguesa Joyce Wong como nueva jefa de misión para el país, revisará el cumplimiento de los compromisos asumidos al cierre del segundo trimestre, con el foco puesto en el superávit fiscal primario y el ritmo de acumulación de reservas.

Según la agenda oficial que comunicó el Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo, no formará parte de las primeras reuniones presenciales debido a su viaje a Nueva York junto al presidente Javier Milei para participar de la Asamblea General de la ONU. De esta manera, el inicio de las conversaciones técnicas quedó a cargo de los equipos del Palacio de Hacienda y del Banco Central (BCRA).

Vencimiento inminente y un desembolso bajo evaluación


La llegada de la comitiva coincide con una fecha límite en el calendario financiero. Según el cronograma de pagos proyectados del FMI, el próximo 25 de septiembre vence un pago de capital por 583,3 millones de DEG (Derechos Especiales de Giro), equivalente a unos US$800 millones, correspondiente a amortizaciones del acuerdo de Facilidades Extendidas.

Este compromiso corre por un carril separado del dinero fresco atado a la revisión. De los US$1.900 millones previstos para este año —de los cuales el Directorio aprobó un giro de US$1.000 millones en mayo tras convalidar la segunda revisión—, aún restan 636 millones de DEG sujetos a la aprobación de este examen técnico, un monto que oscila entre los US$870 y US$900 millones.

Para que los fondos ingresen al Banco Central, primero deberá alcanzarse un acuerdo a nivel de staff (Staff-Level Agreement) y luego recibir el aval definitivo del Directorio Ejecutivo en Washington.

El ancla fiscal: los números que mira el Fondo


El frente fiscal representa uno de los exámenes más rigurosos. El programa pauta para 2026 una meta de superávit primario del 1,4% del PBI. Durante el primer semestre, el balance informado arrojó un 0,6%, ubicándose apenas una décima por debajo del objetivo intermedio del 0,7%.

Sin embargo, el Gobierno logró compensar terreno durante el inicio del segundo semestre. En agosto, el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $1,99 billones y un saldo financiero positivo de $635.529 millones. Con estos registros, en los primeros ocho meses del año el superávit primario acumulado alcanzó el 1,1% del PBI, sustentado en un gasto primario que cayó 0,5% real interanual, frente a ingresos que avanzaron por debajo de la inflación.

En paralelo, el proyecto de Presupuesto 2027 recientemente enviado al Congreso ratificó la disciplina fiscal y proyecta cerrar 2026 con un superávit primario de 1,3% del PBI.

En el frente externo, el Banco Central ya adquirió más de US$ 14.200 millones en el mercado cambiario a lo largo del año, superando la pauta nominal de compras fijada en US$10.000 millones. En cuanto a la meta de acumulación de reservas netas (pautada en US$8.000 millones anuales), estimaciones privadas sitúan el saldo de la autoridad monetaria en torno a los US$9.000 millones, aunque el FMI aplicará sus propios criterios de cómputo sobre pasivos exigibles.

Actividad en baja y la nueva conducción de la misión


La revisión se desarrolla en un contexto macroeconómico dispar. Por un lado, la inflación de agosto se desaceleró al 1,7% (33,5% interanual), marcando el registro mensual más bajo en lo que va del año. Por el otro, el nivel de actividad mostró signos de enfriamiento: el PBI del segundo trimestre se contrajo 0,6% respecto del trimestre anterior desestacionalizado, condicionado por un retroceso del 2,4% en el consumo privado y la caída en la inversión productiva.

Al frente del seguimiento de estos números debuta Joyce Wong, quien asumió formalmente la conducción del expediente argentino tras la rotación de Bikas Joshi hacia la representación de Chile.

Joyce Wong, nueva jefa de misión del FMI para la Argentina. La economista portuguesa encabeza la delegación técnica que audita en Buenos Aires las metas del segundo trimestre. (Foto: gentileza)

Según su perfil público, Wong, de nacionalidad portuguesa y con antecedentes en el BID y en misiones para Honduras, Yemen y Yibuti, ya integró los equipos del FMI durante el programa firmado por Argentina en 2018. En la estructura del organismo reporta al subdirector para el Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, y coordinará las tareas en Buenos Aires junto al representante residente, Max Alier, monitoreando una cartera de créditos cercana a los US$58.000 millones, la mayor acreencia individual en los balances del Fondo.

Con información del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Central, de Gobierno Nacional y de La Nación.


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