Inflación del 2% y reservas récord en el Banco Central: por qué el Gobierno admite que ahora falta la prueba más difícil

El equipo económico celebra la acumulación récord de reservas y una desaceleración de los precios que se acerca al piso proyectado. Sin embargo, el fin de la liquidación de la cosecha y la falta de inversiones productivas configuran un escenario complejo para la segunda mitad del año.

Redacción

Por Redacción

La economía argentina transita un cierre de mayo de fuertes contrastes. Mientras la baja de la inflación y las compras récord de dólares del Banco Central le dan un respiro al Gobierno de Javier Milei, la fuerte recesión sigue castigando el consumo. Ante la inminente caída en la liquidación de divisas del campo, el oficialismo admite que la estabilización financiera fue solo la primera etapa y ahora enfrenta su prueba más difícil: evitar el estancamiento en el segundo semestre.

Para explicar las implicancias de esta etapa de transición, el periodista especializado en economía Pablo Wende analizó el panorama en su columna de Río Negro Radio. Subrayó la postura que asumieron en los últimos días tanto el Presidente como el ministro de Economía, Luis Caputo, frente a las demandas de la calle.

«El presidente ahí reconoció: ‘bueno, está bien, tiene que bajar la inflación, es algo necesario para que Argentina crezca, pero solamente con la baja de la inflación no va a alcanzar'», explicó Wende. El analista remarcó que para que el país despegue y la mejora llegue a los hogares, «tiene que haber inversiones, empresas dispuestas a poner plata, y la gente tiene que tener ganas de gastar».

Inflación al límite del 2%: qué proyectan las consultoras para el cierre de mayo


Este escenario de alivio cambiario coincide con una marcada desaceleración en el índice de precios. Según las estimaciones privadas que maneja el mercado para el cierre de mayo, la inflación consolidará su tendencia a la baja y se ubicará firmemente en torno al 2%, mostrando un retroceso respecto al 2,6% registrado oficialmente en el mes de abril.

De izquierda a derecha: Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Santiago Bausil (Banco Central), Luis Caputo (Economía), Manuel Adorni (Gabinete). (Foto: gentileza)

Al respecto, Pablo Wende detalló en Río Negro Radio las proyecciones de los analistas que mejor vienen midiendo la variable en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Por un lado, la consultora EcoGo (de Marina Dal Poggetto) estimó un 2,2% debido a subas puntuales y estacionales en el rubro de alimentos durante la tercera semana del mes. Por otra parte, el economista Fernando Marull proyecta un piso más optimista de entre el 2% y el 2,1%, confirmando que la velocidad de los precios encontró un nuevo escalón a la baja.

Reservas récord en el Banco Central: por qué se cortan los dólares en el segundo semestre


En el plano financiero a corto plazo, el Gobierno está logrando un éxito rotundo gracias a la confluencia de la liquidación del campo y las emisiones de deuda corporativa. «El Banco Central en lo que va del año ya compró 9.600 millones de dólares. Con lo cual está a nada de la meta de 10.000 millones que se había estipulado para todo el año», precisó el columnista, recordando que la entidad llegó a registrar compras diarias superiores a los US$450 millones.

Sin embargo, el «lado B» de esta bonanza cambiaria es que tiene fecha de vencimiento. La prueba más difícil para la acumulación de reservas llegará a partir de julio. «En el segundo semestre esto es distinto, entran menos dólares del campo, habrá algunas colocaciones de deuda, pero va a bajar sustancialmente«, alertó Wende, marcando que sostener la pax cambiaria sin la fuerte inyección del sector agroexportador requerirá mucha destreza oficial.

El impacto del RIGI: la apuesta urgente de Javier Milei por la minería y Vaca Muerta


Mientras los dólares sobran en el plano financiero, la economía real sufre una severa escasez de capitales productivos. Según un reciente informe de la OCDE, Argentina cerró el último año en el subsuelo regional, captando apenas US$3.000 millones de inversión extranjera directa, frente a vecinos que multiplican esa cifra por diez.

Frente a este déficit, el oficialismo defiende su gestión asegurando que hay compromisos de inversión por más de US$125.000 millones atados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El problema, según la lectura de Wende, es el tiempo: «Todavía esa plata no entró. La empresa que se inscribió en un RIGI, uno puede pensar que esa plata está en condiciones de ingresar en algún momento cercano. Pero no va a ser de un día para el otro, la mayoría está esperando que pasen las elecciones del año que viene. Y está muy concentrada en sectores ganadores como energía, Vaca Muerta y minería».

Escuchá a Pablo Wende en Río Negro Radio



La economía argentina transita un cierre de mayo de fuertes contrastes. Mientras la baja de la inflación y las compras récord de dólares del Banco Central le dan un respiro al Gobierno de Javier Milei, la fuerte recesión sigue castigando el consumo. Ante la inminente caída en la liquidación de divisas del campo, el oficialismo admite que la estabilización financiera fue solo la primera etapa y ahora enfrenta su prueba más difícil: evitar el estancamiento en el segundo semestre.

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