Tres claves para entender los problemas que enfrentan las peras del Valle en el exterior
Los grandes destinos -Europa, Rusia y Norteamérica- presentan particularidades bien diferenciadas. En algunos casos se logran buenos precios, pero con poco volumen. En otros, la situación es totalmente al revés.

Hacia principios de temporada, las expectativas de precios en los mercados de la Unión Europea (UE), Estados Unidos y Rusia para la fruta que llegaba en contraestación del hemisferio sur, eran muy positivas.
Las peras no quedaban fuera de este escenario. La caída de producción en el viejo continente sumado a un esperado aumento del consumo tras la pandemia y una revalorización del euro frente al dólar, permitían inferir un crecimiento de ventas tanto en volumen como en valores en la mayor parte de los destinos.
Pero la invasión de Ucrania por parte de las fuerzas rusas, hacia fines de febrero, rompió equilibrios en el mercado internacional y el frutícola quedó atrapado en este contexto, con serios problemas en la logística comercial y una fuerte revaluación del dólar.
La evolución que han mostrado los tres principales destinos a ultramar tiene sus particularidades. Si bien es difícil predecir como terminará la temporada de peras en estos mercados, sí se puede señalar que ha sido una temporada atípica y con cierto grado de complicaciones.
-Mercado ruso. Como ya se ha mencionado en otras oportunidades, el cierre del mercado ruso durante marzo y gran parte de abril determinó importantes quebrantos. La pera que salió por los puertos argentinos rumbo a San Petersburgo tuvo que ser reorientada hacia otros mercados o derivada al mercado ruso con esperas de hasta 30 días. Todo esto generó sobrecostos que terminaría por ser absorbido, en algunos casos por la fruta (si llegó sin calidad) y, en otros, por el consumidor ruso que está convalidando buenos precios en sus góndolas. Hoy en día, tal cual reflejan las estadísticas oficiales, las exportaciones de peras a Rusia se mantienen, pero con niveles inferiores a los históricos.
–Europa. El segundo gran abastecedor de peras del mercado ruso, Sudáfrica, tras la invasión reorientó esa oferta hacia los mercados europeos lo que terminaría por impactar sobre los precios finales del producto en góndola. Sobre este destino, el Valle envío más pera hacia el norte de Europa y menos ingresó por Italia. Datos del sector privado muestran como creció la oferta sudafricana en estas últimas semanas.
-Norte de América. Los envíos de peras a estados Unidos y Canadá cayeron en esta primera parte de la temporada alrededor del 15% en términos interanuales. Una de las principales causas de esta merma estuvo dada por los problemas de logística en la costa oeste de Estados Unidos.
Todo este escenario, sobre tres destinos clave, muestra la compleja situación de las peras argentinas en los mercados de ultramar. Habrá que esperar para poder definir que retornos finalmente logrará la fruta argentina en cada uno de estos destinos, y que volúmenes terminará colocando.