Ecuador vuelve a desafiar al gobierno norteamericano
QUITO- Ecuador volvió a desafiar a Estados Unidos al considerar la posibilidad de concederle asilo político al estadounidense Edward Snowden, alegando el derecho a la información, lo que podría agravar sus ya difíciles relaciones con Washington, señalaron analistas. Un año después de acoger al fundador de WikiLeaks Julian Assange en su embajada en Londres, el gobierno del izquierdista Rafael Correa analiza brindar protección a Snowden –excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA)–, acusado de espionaje. “El denunciado persigue al denunciante. El hombre que intenta aportar luz y transparencia a hechos que afectan a todas las personas se ve perseguido por quienes deberían dar explicaciones acerca de las denuncias presentadas”, afirmó el ministro de Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño en Vietnam, donde cumple una visita oficial. Correa, duro crítico de la política exterior norteamericana, señaló que tomará con “absoluta soberanía” la decisión que crea más adecuada. Marco Romero, director del área de estudios globales de la Universidad Andina, considera que el caso de Snowden pone a Ecuador en el centro de un debate mundial sobre “los límites entre la defensa de las libertades civiles y la seguridad nacional”. Según Romero, ese posicionamiento le sirve además al gobierno de Correa para el “consumo interno”, pues se contrapone a las críticas de medios y opositores a su política sobre libertad de expresión. El gobernante mantiene un pulso con un sector de la prensa al que acusa de conspirar en su contra, y ayer puso en vigencia una ley de comunicación que aumenta la regulación de los medios y reduce el espacio de los privados en radio y televisión en favor de los públicos y comunitarios, mediante una nueva repartición de frecuencias. Los principales gremios de la prensa local y organizaciones como Human Rights Watch (HRW) tildan a esa ley de “mordaza”. (AFP)