EE. UU: crece el pesimismo sobre acuerdo fiscal

Temen que la economía caigaen otra recesión.

Por Redacción

AP

NUEVA YORK (DPA/AP).- El regreso del presidente estadounidense, Barack Obama, de sus vacaciones navideñas como última demostración de fuerza en las negociaciones para evitar el temido “abismo fiscal” no parece estar logrando el resultado esperado. En Washington ya se vislumbra un fracaso en las conversaciones sobre el presupuesto.

Mientras se acerca el 31 de diciembre, plazo que en llegará el plazo fatal, los líderes de ambos partidos demandaron mutuamente que sea el otro el que tome la iniciativa. Pero las primeras voces del Congreso ya apuntan al fracaso.

El presidente Barack Obama llamó a los líderes legislativos desde Hawai antes de abordar el avión de regreso a Washington para continuar las negociaciones. El avión presidencial aterrizó en la mañana de ayer en la base de la Fuerza Aérea en Maryland poco después de que el líder de la mayoría demócrata en el Senado Harry Reid reprendió a los republicanos en la Cámara de Representantes que la semana pasada frustraron un proyecto del líder de la cámara baja John Boehner.

Reid reconoció que probablemente no se llegue a un acuerdo en la disputa presupuestaria antes de fin de año. “Parece que vamos hacia allí” (el abismo fiscal), dijo ante el Senado, que ayer se reunió nuevamente tras el receso navideño.

El llamado “Plan B’’ de Boehner hubiera elevado los impuestos sólo a los estadounidenses que ganaran más de un millón de dólares al año. Pero la oposición dentro de su propio partido obligó al republicano a cancelar la votación.

Reid acusó ayer a la Cámara de Representantes de estar “siendo operada con la dictadura del líder’’. “John Boehner parece preocuparse más por mantener su discurso que por mantener al país financieramente estable’’, dijo el demócrata por Nevada.

En días recientes, los colaboradores de Obama han realizado consultas con Reid, pero los republicanos no han participado en las conversaciones, lo cual refleja que queda mucho por hacer para llegar a un acuerdo, aunque sea pequeño, que sea aprobado por el Congreso para el lunes.

El “abismo fiscal” a principios de 2013 se caracterizaría por la coincidencia de drásticos recortes del gasto público y subidas generalizadas de impuestos por 600.000 millones de dólares. Y esto podría sumir a Estados Unidos en una nueva recesión.

¿Pero hasta qué punto es realmente peligrosa la situación? Expertos más prudentes ya han manifestado que un fracaso no tiene por qué conllevar un desastre inmediato. El aumento de los impuestos y los recortes de gastos no se sentirán el 2 de enero, sino que será un proceso más lento.

¿Mucho ruido y pocas nueces? No del todo. La amenaza inminente son los mercados financieros y las agencias de calificación. Con un fracaso, los mercados internacionales podrían reaccionar con nerviosismo e inquietud, el precio de las acciones podría caer en picado y una o más agencias de calificación podría poner en aprietos la solvencia de Estados Unidos.