El cruce de los Andes, un objetivo único
Cruzar las montañas siempre fue un desafío para el hombre. Y en una de esas inquietantes posibilidades de quebrar su resistencia, la Cordillera de los Andes apareció siempre como uno de los objetivos más apasionantes de los aventureros de todas las épocas.
Pero los tiempos han cambiado y ahora el deporte de alta montaña se ha ganado un lugar entre quienes consideran un nuevo estilo de vida de estar constantemente en contacto con la naturaleza y, además de competir, disfrutar de lugares casi inaccesibles para el hombre cotidiano.
El cruce de los Andes siempre fue un objetivo único para el hombre. La historia habla de grandes epopeyas. De aquellos que lograron abrirse paso a caballo, en mulas o simplemente caminando y gracias a ellos se conocen rutas y senderos a través de distintos pasos.
Uno de esos lugares que atrapa el interés del aventurero es el sur de Chile y Argentina. Tal vez una de las regiones más bellas del planeta. Donde se conjugan lagos y arroyos cristalinos, valles verdes y volcanes imponentes con nieves eternas, que constituyen una de las rutas más asombrosas para el hombre. Esa es la ruta de los Volcanes, que une San Martín de los Andes con Pucón, Chile.
Y esa espectacular zona despertó un sueño en el argentino José Fernando Vaccarezza, a fines de la década de los «90. Su proyecto era realizar una travesía que uniera San Martín de los Andes con Pucón, utilizando algunos de los pasos que surgían entre los maravillosos valles de los volcanes.
Pero esa «locura» de Vaccarezza no fue en solitario. En seguida no más encontró eco en otros amantes del deporte aventura, los chilenos Felipe David, Claudia Burgos y el experimentado corredor de aventura, el Gurí Aznarez, quienes trabajaron durante muchos meses para poder organizar la primera edición del «Desafío de los Volcanes».
Mucho tiempo trabajó este cuarteto en llevar a cabo esta osada prueba deportiva. Pero la idea tuvo un final feliz en febrero de 2001, cuando se disputó la primera edición del «Desafío Columbia de los Volcanes» uniendo la ciudad lacustre neuquina con Pucón. Un año después se disputó la segunda edición de la competencia partiendo de la ciudad turística trasandina para llegar a San Martín de los Andes.
Ahora es el turno del regreso. La historia será otra, distinta, pero sencillamente apasionante como todas las anteriores.
Jorge Suárez