El exjefe del FBI complicó a Trump en el “affaire Rusia”
Tiene la meticulosidad de un investigador y el coraje de quien va hasta el final: James Comey, el otrora poderoso hombre fuerte del FBI brutalmente despedido por Donald Trump, conmovió ayer a la Casa Blanca con sus fuertes revelaciones.
Un mes después de haber sido echado, este policía de dos metros de altura se tomó revancha al publicar una declaración escrita con precisiones que pueden hacer mucho daño al presidente .
Comey confirmó que Trump le pidió abandonar la investigación sobre Michael Flynn, su exconsejero involucrado en las injerencias rusas en las elecciones estadounidenses del 6 de noviembre de 2016. Esa afirmación puede tener el efecto de una bomba para la Casa Blanca.
“Espero que usted pueda ver su camino libre para abandonar esto, para abandonar a Flynn. Es un buen tipo. Espero que pueda abandonar esto”, le manifestó Trump a Comey, según el relato ofrecido por el ex director del FBI sobre el encuentro mantenido el 14 de febrero en la Casa Blanca.
Comey describió esta interacción como “muy preocupante, dado el rol del FBI como agencia de investigación independiente”.
El testimonio de Comey se divulgó horas después que Trump nominó como nuevo director del FBI a, Christopher Wray, un hombre que supo estar bajo las órdenes del propio Comey. El exjefe de la policía federal, de 56 años, deberá desarrollar estas acusaciones ante el Senado.
La declaración
Datos
- 7 páginas
- tiene la declaración de James Comey, donde detalla las cinco conversaciones con Trump sobre su exconsejero Flynn.