El Ministerio Público pidió anular el fallo absolutorio
El Fiscal General dijo que fue “un proceso largo de mucho dolor que culminó sin sentencia” y que “la víctima tiene derecho a un pronunciamiento”.
Caso Atahualpa
La verdad y sentido común. Ese fue el pedido de la familia de Atahualpa Martínez, asesinado en junio de 2008 aquí en Viedma, a los jueces del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro. Fue ayer en el marco de la audiencia donde alegaron las partes ante los jueces del máximo organismo judicial de la provincia -Liliana Piccinini, Ricardo Apcarián, Sergio Barotto, Enrique Mansilla y Gustavo Guerra Laballén (en reemplazo de Adriana Zaratiegui)-. El STJ dará a conocer la sentencia el 14 de abril próximo y tendrá dos caminos para resolver: confirmar la sentencia absolutoria o anularla ordenando un nuevo juicio tal como lo pidió el Fiscal de Cámara, Fabricio Brogna en 2014.
En la audiencia de ayer el Fiscal General, Marcelo Alvarez, sostuvo el planteo de casación elevado por Brogna, requiriendo a los jueces que anulen el fallo que dejó en libertad a quienes fueron procesados -Belén Barrientos, Carlos Morales Toledo y Felipe Carrasco. Además esa sentencia anuló el allanamiento realizado durante la investigación en la casa de este último imputado, donde fue secuestrada una campera en la que fue detectada una mancha de sangre con ADN de Atahualpa, prenda que además algunos testigos señalaron era usada por Morales Toledo. Alvarez argumentó que esa sentencia no cumple con ningún estándar de validez, entre otros errores y sostuvo que “abandonar la técnica que el Código impone para valorar la prueba nos llevó a un proceso largo de mucho dolor que culminó sin sentencia”, razón por la cual requirió al Tribunal que subsane esta forma al enfatizar que “la víctima tiene derecho a un pronunciamiento”.
Por su parte la Defensora General, Rita Custet, en representación de Carrasco reiteró los fundamentos planteados en el juicio realizado en 2014 por la Defensora Oficial, Marta Gianni. Se pronunció por la confirmación de la sentencia absolutoria considerando que fue “razonada y fundada” con un minucioso análisis de la prueba. “Este ha sido un proceso que superó todas las formas y no hay motivo para anularla”, agregó en el marco de un extenso alegato.
En los mismos términos se pronunció el abogado Ignacio Galiano, defensor de Morales Toledo, quien adhirió a lo señalado por Custet. Estos dos últimos alegatos fueron interrumpidos por la presidenta del STJ para recordarles a los defensores que esta audiencia era para atender el recurso de casación elevado por el Fiscal de Cámara que debían referirse a la sentencia que ha sido puesta en crisis en ese recurso. Piccinini les pidió que acotaran sus alegatos a contestar los agravios de la Fiscalía.
No asistieron a la audiencia Belén Barrientos ni su abogado Edgardo Corvalán. Tampoco Morales Toledo. Si estuvo Felipe Carrasco quien al finalizar los alegatos sostuvo ante el Tribunal su inocencia en esta causa “armada por la Policía. Es una mentira grande como una casa. Se me acusa del crimen de un estudiante a quien no conocía”. Pidió que sea investigada la Policía y mirando a Julieta Vinaya le aseguró “yo no soy el asesino de su hijo”.
DeViedma