El Swiss Piano Trio, entre los clásicos y los riesgos
En la segunda noche del festival que se desarrolla en el hotel Llao Llao, Beethoven y Mendelssohon deleitaron al auditorio. Una obra que alterna entre música alpina y tango podría haber integrado otro programa.
SEMANA MUSICAL
Angela Golubyeva (violín), Sébastien Singer (cello) y Martin Lucas Staub (piano) conforman el Swiss Piano Trio que en la noche del domingo brilló con obras de Beethoven y Mendelssohn en la segunda noche de la Semana Musical Llao Llao. Intercalaron entre los clásicos el riesgo de una obra que podría haber tomado parte de otro programa, “Alpentangomania”, Martin Wettstein, un compositor nacido en 1970 que alterna melodías de los Alpes con el tango.
La formación está en medio de una gira latinoamericana, ya visitó Panamá y desde Bariloche partirá hacia Lima y Bogotá.
El concierto, rodeado de la belleza y la acústica de la gran sala Llao Llao, comenzó con el “Trío en Re mayor número 1, opus 70 Ghost” de Ludwig van Beethoven y cerró con el “Trío para piano en do menor, opus 66” de Felix Mendelssohn.
El presentador fue el periodista Nelson Castro, que alternó comentarios de alta de erudición y didácticas explicaciones, con comentarios que sonaron extraños para la ocasión, con innecesarias referencias al tango prostibulario y nombres procaces de piezas del momento. El público, de todos modos, sonrió.
Fue Castro, precisamente, el que explicó que el Trío de Beethoven “pertenece al denominado período heroico del compositor alemán que sufrió diez años de lucha contra la sordera, manifestada en rebeldía. Es el trío de los fantasmas o los espíritus y su segundo movimiento es el que da título a la obra. Poseedora de una dificultad técnica importante, tiene mayor desarrollo que los tríos clásicos y otorga protagonismo al piano”.
Dice la crónica oficial del festival que “los músicos hicieron gala de la precisión suiza. Dotaron al segundo movimiento del dramatismo impuesto por el autor. Quejumbrosos sonidos dieron paso a relativo ímpetu que culmina en la suavidad de pizicattos. El contrapunto de violín y piano durante el tercer movimiento abona los motivos para el aplauso”.
Alpentangomanía, la obra que combina melodías de los Alpes con reiteradas apelaciones a La Cumparsita y también a El Choclo, fue el punto más flojo de la noche. Los músicos utilizan recursos poco convencionales (papeles entre las cuerdas del piano y otras proezas con el cello y el violín) con resultados que se acercan más a un programa menos académico.
Tras el “Trío para piano en do menor, opus 66”, de Mendelssohn, el auditorio pidió más y, fuera de programa, hicieron un vals de Peter Tchaicovsky y reiteraron uno de los movimientos de la obra de Mendelssohn.
Noche Italiana
La Noche Italiana tiene este lunes a partir de las 20 un programa lírico interpretado por la soprano Maria Letizia Groselli, graduada con honores en el Conservatorio Bonporti de Trento (Italia), junto al director de orquesta y profesor de piano Eddi de Nadai.
Rendirán homenaje a Giuseppe Verdi con Óperas y Romanzas al haberse cumplido el bicentenario del nacimiento del compositor italiano.
El programa está integrado por “Il Corsaro: Aria de Medora del Acto I (Non se le tetre immagini)”, “La Zingara (Nro. 2 de Seis Romanzas, 1845)”, “Luisa Miller: Aria de Luisa del Acto II (Tu puniscimi o Signore)”, “Ad una stella (Nro. 3 de Seis Romanzas, 1845)”,” Il Trovatore (Fantasía brillante per pianoforte sobre motivos de “Il Trovatore” de Verdi, op. 129)”, “Ernani: Cavatina de Elvira del Acto I (Ernani involami)”.
La segunda parte estará destinada a recrear “In solitaria stanza (Nro. 3 de Seis Romanzas, 1838)”, “La forza del Destino: Aria de Leonora del Acto IV (Pace mio Dio)”, “La Traviata: Preludio al Acto III. Aria de Violetta Valery del Acto III (Addio del passato)”,” Il Brindisi (Nro. 6 de Seis Romanzas, 1845)” e “Il Trovatore: Aria de Leonardo del Acto I (Tacea la notte placida)”.
DeBariloche