En apuros, Maduro echa a estadounidenses
CARACAS (DPA).- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó ayer expulsar a tres funcionarios de la embajada de Estados Unidos, incluyendo a la encargada de negocios, a los que acusó de estar conspirando contra su gobierno e instigando acciones contra el sistema eléctrico nacional. Maduro dijo en un acto con un comando militar del occidente del país que instruyó a su canciller Elías Jaua para que proceda a la expulsión de los funcionarios en un plazo de 48 horas, por estar supuestamente conspirando y reuniéndose con grupos de derecha venezolanos para sabotear la economía y el sistema eléctrico nacional. Dijo que los funcionarios Kelly Keiderling, Elizabeth Hussmann y David Mott serán expulsados y lo ilustró con el grito: “Fuera de Venezuela”, aunque no explicó sus cargos. Keiderling es la encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos, según informó la legación. La funcionaria fue asignada desde julio de 2011 como ministra consejera y es temporalmente encargada de negocios. La prensa informó que Keiderling participó la semana pasada en un foro universitario en la región sureña de Bolívar, donde operan los mayores complejos hidroeléctricos del país. Indicó que los otros funcionarios tienen cargos de consejeros. Maduro había acordado con Estados Unidos a fines de abril el intercambio de encargados de negocios, dentro de conversaciones para normalizar los lazos. Por Venezuela nombró al ex diputado Calixto Ortega. En su arenga ante un grupo de militares, Maduro afirmó que a Venezuela quieren aplicarle el “modelo de Siria”, mencionando el discurso del presidente Barack Obama la semana pasada en las Naciones Unidas. La carta nacionalista le permite a Maduro intentar cohesionar el frente interno, en momentos en que enfrenta duros cuestionamientos por la gestión de la economía, con alta inflación, desabastecimiento, apagones y otros problemas de gestión. El gobierno acusa regularmente a todos estos problemas a un “sabotaje de la derecha”.