¿Quién es Peter Thiel, el multimillonario tecnológico que decidió invertir en Vaca Muerta?
El empresario tecnológico, inversor de Facebook y fundador de Palantir desembarcó en el negocio petrolero argentino con una inversión de US$76 millones en Vista Energy.
Peter Thiel construyó su trayectoria en sectores que fueron centrales para la transformación tecnológica de las últimas décadas. Si googleamos su nombre, aparece ligado a PayPal, una de las primeras grandes compañías de pagos por internet; a Facebook, donde fue el primer inversor externo; y a Palantir Technologies, la empresa de software que cofundó y que desarrolla herramientas para trabajar con grandes volúmenes de datos.
A esos negocios sumó fondos de inversión, participaciones en compañías tecnológicas y una creciente intervención en política. En 2016 fue uno de los principales empresarios de Silicon Valley en respaldar públicamente a Donald Trump y aportó US$1,25 millones para su campaña presidencial.
Ahora su nombre aparece en otro sector: el petróleo de Vaca Muerta. Según una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), el fondo Thiel Macro LLC adquirió alrededor de 1,2 millones de American Depositary Shares (ADS) de Vista Energy por unos US$76 millones. La participación equivale aproximadamente al 1% de la compañía.
La operación convirtió a Vista en una de las principales posiciones del fondo de Thiel y marcó su ingreso directo como inversor en una empresa vinculada con Vaca Muerta. La compra se conoció pocos meses después del encuentro que mantuvo con el presidente Javier Milei en Buenos Aires.
De Alemania a Silicon Valley
Peter Andreas Thiel nació el 11 de octubre de 1967 en Fráncfort, Alemania Occidental. Su familia se trasladó a Estados Unidos cuando era pequeño y creció en California. Estudió filosofía en la Universidad de Stanford y posteriormente obtuvo un título de Derecho en la Stanford Law School.
Antes de convertirse en empresario tecnológico, pasó por distintos ámbitos profesionales. Trabajó en el mundo jurídico y posteriormente en las finanzas, donde operó derivados para Credit Suisse. En 1996 creó Thiel Capital Management, su primera firma de inversión.
En 1998, Thiel cofundó una compañía llamada Confinity junto con Max Levchin y Luke Nosek. El proyecto inicialmente estuvo orientado a servicios de seguridad y pagos para dispositivos digitales. Confinity terminó fusionándose con X.com, la empresa creada por Elon Musk, y de esa combinación surgió PayPal.
Thiel ocupó distintos cargos ejecutivos en la compañía y fue su CEO entre 2000 y 2002. Ese año, eBay compró PayPal por US$1.500 millones. Para Thiel, la operación significó el primer gran salto patrimonial y empresarial de su carrera.
Algunos de los empresarios que participaron de PayPal continuaron desarrollando compañías e inversiones propias después de la venta. Con el tiempo, ese grupo de fundadores y exejecutivos comenzó a ser conocido en Silicon Valley como la “PayPal Mafia”. El nombre agrupa a personas como Elon Musk, Reid Hoffman, Max Levchin, Luke Nosek y el propio Thiel, aunque sus trayectorias posteriores fueron diferentes.
Después de PayPal, Thiel comenzó a concentrarse cada vez más en la inversión tecnológica.
En agosto de 2004 realizó una de las operaciones que más marcaron su trayectoria: invirtió US$500.000 en Facebook, entonces una compañía muy joven creada por Mark Zuckerberg y otros estudiantes de Harvard. Thiel fue el primer inversor externo de Facebook y recibió una participación de aproximadamente el 10,2% de la compañía. Posteriormente pasó a formar parte de su directorio, donde permaneció hasta 2022.
La inversión terminó convirtiéndose en una de las operaciones más conocidas de la primera etapa de Facebook. El crecimiento posterior de la red social transformó el valor de aquella participación y consolidó a Thiel como uno de los inversores más reconocidos del ecosistema tecnológico.
En paralelo, Thiel comenzó a desarrollar otro proyecto que terminaría teniendo una importancia central en su carrera. En 2003 cofundó Palantir Technologies junto con Alex Karp, Stephen Cohen y otros socios. La empresa desarrolló software destinado al análisis de grandes cantidades de información y a la integración de datos provenientes de distintas fuentes.
La compañía comenzó trabajando con organismos vinculados con inteligencia y defensa en Estados Unidos y posteriormente amplió sus operaciones hacia empresas privadas y gobiernos de distintos países. Palantir describe su actividad como el desarrollo de plataformas para el análisis de datos del mundo real y señala que sus herramientas son utilizadas por organizaciones para abordar problemas complejos.

El negocio también convirtió a Palantir en una de las empresas tecnológicas más vinculadas con el sector de defensa e inteligencia. La propia compañía reconoce que desarrolla plataformas para agencias de defensa e inteligencia y que su trabajo puede resultar controversial.
De empresario a inversor
La actividad de Thiel no quedó limitada a las compañías que fundó. En 2005 creó, junto con antiguos integrantes del entorno de PayPal, Founders Fund, una firma de capital de riesgo orientada a inversiones en empresas tecnológicas. También desarrolló otras estructuras de inversión, entre ellas Thiel Capital y Thiel Macro.
A través de esas compañías participó en proyectos vinculados con tecnología, inteligencia artificial, biotecnología, espacio, defensa y servicios financieros.
Esa estrategia explica en parte por qué su influencia en Silicon Valley excede a las empresas que creó directamente: buena parte de su actividad se concentra en identificar compañías en etapas tempranas y aportar capital para su desarrollo.
Sin embargo, el perfil empresarial de Thiel está acompañado por una posición política que también genera debate. Él mismo se define como libertario. En un ensayo publicado en 2009, The Education of a Libertarian, sostuvo que había dejado de considerar compatibles la libertad y la democracia. En ese texto planteó que la innovación tecnológica podía abrir espacios para reducir el peso de la política sobre la vida de las personas.
Su pensamiento político también está relacionado con su defensa de los mercados, su oposición a determinados niveles de tributación y su crítica a la expansión del Estado.
En Estados Unidos, esa posición lo llevó a respaldar a candidatos y dirigentes de orientación conservadora y libertaria. Su apoyo a Donald Trump fue especialmente significativo porque, en 2016, Thiel se convirtió en uno de los pocos referentes importantes de Silicon Valley que respaldaron públicamente al candidato republicano.
Desde entonces, Thiel mantuvo vínculos con figuras de la nueva derecha estadounidense y también financió carreras políticas de otros dirigentes. Uno de los casos más conocidos es el del senador JD Vance, quien trabajó anteriormente en Founders Fund.
Su influencia también es discutida por el peso que tienen los grandes inversores tecnológicos en empresas que terminan teniendo impacto en áreas como las comunicaciones, la inteligencia artificial, la defensa y el manejo de información.
Al mismo tiempo, Thiel sostiene una visión según la cual el desarrollo tecnológico y la iniciativa privada pueden abrir nuevas posibilidades para la sociedad. En sus propios escritos, presenta la tecnología como una herramienta para ampliar la libertad individual y reducir determinadas restricciones impuestas por los sistemas políticos.
Por eso, su figura suele ubicarse en una intersección poco habitual entre un empresario tecnológico, inversor de capital de riesgo, fundador de compañías vinculadas con datos y defensa y actor político.
El vínculo con Argentina y Javier Milei
El acercamiento de Thiel con Argentina tomó mayor visibilidad durante 2026. En abril mantuvo una reunión con Javier Milei en la Casa Rosada. El contacto tuvo lugar en un momento en el que el Gobierno argentino busca atraer inversiones vinculadas con tecnología, energía e infraestructura.
Thiel, por su parte, venía mostrando interés por distintos sectores de la economía argentina. Pero el movimiento que permitió dimensionar ese interés fue la compra de acciones de Vista Energy.
Según la presentación realizada ante la SEC, Thiel Macro LLC compró aproximadamente 1,2 millones de ADS de Vista por unos US$76 millones. La participación representa cerca del 1% de la compañía.
La operación fue realizada a través del fondo de inversión y no implica que Thiel haya comprado la petrolera ni que tenga el control de la compañía. Se trata de una participación minoritaria en una empresa que cotiza en mercados internacionales.
Vista es la compañía fundada por Miguel Galuccio y uno de los principales productores independientes de petróleo de Argentina. La empresa tiene una fuerte exposición a Vaca Muerta y viene desarrollando un programa de expansión de producción e inversiones en la formación. En 2025 había anunciado un plan de más de US$4.500 millones para ampliar su producción en el país.
La compra de Thiel se conoció además después de que Vista incrementara su escala en Argentina con la adquisición de activos terrestres de Equinor en Vaca Muerta por US$1.100 millones.
La participación en Vista representa, hasta ahora, una inversión financiera en una compañía energética.
Pero el movimiento resulta significativo por el perfil del inversor. Por ahora, su llegada al país conecta así dos mundos que hasta hace poco parecían alejados dentro de su trayectoria, por un lado el ecosistema tecnológico y financiero que construyó durante casi tres décadas y el negocio energético que tiene en Vaca Muerta uno de sus principales activos de expansión.
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