Enfrentamiento barrial en el interior del penal

La situación se normalizó anoche, cerca de las 22, y hoy el lugar amaneció en calma.

Por Redacción

GRESCA EN LA ALCAIDIA

Disturbios en la ex Alcaidía de Viedma, sector donde se alojan procesados. Integrantes de distintos barrios de esta capital históricamente enfrentados protagonizaron los hechos que culminaron con la quema de colchones, gases lacrimógenes y evacuación del lugar.

En el horario de visita de ayer un par de internos -que arrastran broncas barriales- se cruzaron y no dudaron en saldar cuentas violentamente. Aparecieron facas, se sumaron otros internos y hubo quema de colchones.

Por esta razón intervinieron los bomberos y también efectivos del Servicio Penitenciario con gases similares a los lacrimógenos. Tanto los internos como las visitas debieron abandonar el penal. Los primeros al patio interno y el resto al exterior. Hubo lesionados leves y afectados por el humo.

Un interno que se moviliza con muletas mientras espera una prótesis para ser intervenido quirúrgicamente fue uno de los trasladados al hospital Zatti porque a pesar de sus condiciones físicas también participó de la revuelta.

Cuando se recuperaba la normalidad en el sector en el Penal N°1 ubicado en el mismo predio y donde se ubican las personas con condenas, un hombre del Servicio Penitenciario fue tomado de rehén por unos minutos, sin que hasta anoche se conocieran los motivos.

Si bien las condiciones de habitabilidad de la Alcaidía son absolutamente deficientes son llamativas las frecuentes situaciones violentas que protagonizan los internos. No se descarta que hayan presiones externas que alienten estos hechos.

Los disturbios de ayer movilizaron al lugar funcionarios del área, de Derechos Humanos y la Justicia.

A la emergencia en la que se encuentra el servicio penitenciario rionegrino se le suman este tipo de situaciones, los traslados necesarios por distintas razones, entre ellas, por las obras iniciadas para mejorar las infraestructuras y los fallos judiciales que ponen plazos para dar soluciones como en la Alcaidía de Viedma donde se han habilitado sectores de oficinas para ampliar el alojamiento de detenidos.

Hoy suman unos 80 los internos en una infraestructura antigua, sin mantenimiento en años, con sectores clausurados, escaso espacio en el marco de una jurisdicción donde la población ha aumentado notablemente.

Los sobres de la licitación para la construcción de un nuevo edificio carcelario ya se abrieron pero habrá que esparar los plazos de obras que no

coinciden con la urgencia de respuestas que hoy requiere esta Alcaidía como otras en la provincia.