«Enorme peligro para los atletas»
Iván Bulaja, técnico croata del equipo austríaco que compite en las pruebas 49er de vela, ya lo ha visto de primera mano.
RIO DE JANEIRO
Sus dirigidos han perdido varios días de entrenamiento porque han sufrido de vómitos y diarrea.
Cuando entrenaron a principios de mes en la Bahía de Guanabara, el navegante austríaco David Hussl dice que él y sus compañeros tomaron medidas preventivas y que se lavaron la cara con agua de botella cuando son bañados por alguna ola. También se bañan apenas vuelven a la costa. Estas iniciativas no ayudan demasiado: Hussl dijo que estuvo enfermo varias veces.
«Tuve altas temperaturas y problemas estomacales», expresó. «Siempre paso un día entero en la cama y no vuelvo a navegar por dos o tres días»».
Es un riesgo enorme para los atletas y para sus sueños, sostuvo el técnico Bujala.
«Dedican su vida para conquistar una medalla olímpica», afirmó, «y uno puede enfermarse unos pocos días antes de la competencia y de repente ya no puedes competir»».
El doctor Alberto Chebabo, director de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Río, dijo que las aguas residuales generan problemas de salud de carácter «endémico», sobre todo diarrea infantil.
Al llegar a la adolescencia, los cariocas han estado tan expuestos a los virus del agua que sus organismos generaron anticuerpos. Pero los atletas y turistas extranjeros no tendrán esa protección.