Entierran a Sharon en el rancho familiar

Por Redacción

ISRAEL.- Israel rindió ayer un último homenaje al militar y ex primer ministro Ariel Sharon, polémica figura que inspiró tanta admiración como rencor, ante un puñado de personalidades políticas extranjeras. Sharon, fallecido el sábado a los 85 años, fue enterrado a principios de la tarde en su rancho familiar del sur de Israel, el rancho de los Sicómoros, junto a su segunda esposa Lily, tal como lo deseaba. Ocho generales transportaron el féretro, envuelto en la bandera nacional blanca y azul con la estrella de David, mientras un cantor entonaba oraciones fúnebres. Como manda la tradición judía, los dos hijos del difunto, Omri y Gilad, recitaron el “Kaddish”, la oración de los muertos. Antes, un rabino militar había rasgado el cuello de sus camisas en señal de duelo. Pronunciando su elogio fúnebre, el jefe del Estado mayor, el teniente general Benny Gantz, prometió mantenerse fiel a la herencia del “combatiente”. “Incluso aquellos que estaban disgustados contigo debido al retiro de Gaza deben recordar que construiste más colonias que cualquier otra persona en la tierra de Israel”, declaró Gilad Sharon, en referencia al retiro unilateral del ejército y de los 8.000 colonos del territorio palestino en 2005. Varios centenares de israelíes siguieron el funeral a distancia. Dada la proximidad de la granja de Sharon de Gaza, gobernada por el movimiento islamista palestino Hamas, el ejército y los otros cuerpos de seguridad enviaron refuerzos a la zona y elevaron su nivel de alerta por temor a disparos de cohetes. Además de las baterías del sistema antimisiles móvil “Iron Dome” (Bóveda de hierro) desplegadas en el sector, el número de aviones no pilotados que vigilan permanentemente la franja de Gaza también aumentó para tratar de localizar a eventuales combatientes palestinos que se preparan a disparar hacia el sur de Israel, agregó la radio. A pesar de todo, dos proyectiles disparados desde la franja de Gaza y aparentemente destinados a la vecina ciudad de Sderot cayeron en una zona cercana del sur de Israel después del entierro, aunque sin causar heridos ni daños materiales, según un portavoz de la policía, Micky Rosenfeld. (AFP)