Entre secretas reuniones y cosecha dudosa
Los datos del pronóstico que no concuerdan con la realidad. El sector espera el lunes un salvataje de Nación.
Semana compleja para la fruticultura
Terminó ayer una semana con muchas incógnitas. En principio, hay que mencionar que el miércoles la Secretaría de Fruticultura de Río Negro dio a conocer el pronóstico de cosecha para la temporada 2014/2015. El informe estima que el total de manzanas rondará las 863.676 toneladas, mientras que el de peras sería de 789.469 toneladas. Esto representa un incremento cercano al 1% y 9% respectivamente en relación con los datos consignados en el pronóstico del período anterior.
Hubo un escueto comunicado de prensa dado a conocer por la Secretaría de Fruticultura, pero el trabajo final no fue presentado oficialmente. “Existen ciertos desvíos que hay que verificar”, señaló en forma escueta personal del organismo provincial.
Es que tras la merma de manzanas que existió el año pasado y teniendo en cuenta que existe una “cosecha completa” sobre la especie para este año, suena poco verosímil el aumento de producción (0,8%) anunciado para la temporada.
Durante la presentación del miércoles, varios fueron los productores que se quejaron por los desvíos existentes en las estadísticas. “Los problemas están en que el año pasado los pisos de producción no se dieron y eso generó confusión”, señaló uno de los especialistas consultados por el tema.
Mientras tanto, se esperan señales de los mercados que no llegan. Todo sigue igual. Los empresarios no están comprando fruta de productores aduciendo que “cuanto menos vendamos menos vamos a perder”. Los chacareros están bajo una tensión única. Hace décadas que no se ve un escenario como éste, en el que a días de la cosecha todavía no hay oferta alguna de los empacadores por la fruta.
Las expectativas de muchos están puestas en la reunión del lunes con el gobierno nacional.
Sin embargo, la historia da cuenta de que es poco lo que habrá que esperar del ministro Kicillof como ayuda para el sistema.
El jueves hubo una reunión “reservada” entre el gobernador Weretilneck, empresarios (Hugo Sánchez y Roberto Gregori, ejecutivos ligados a la industria del concentrado, entre otros) y la Federación de Productores para intentar unificar las demandas ante el gobierno nacional. Allí quedaron las partes en solicitar:
• Baja del 50% de las retenciones a las exportaciones de frutas y concentrados.
• Suba de reintegros para la exportación.
• Regularizar el pago de reembolsos que están generando un serio problema de financiamiento entre las empresas.
• Subsidio directo para los productores en la cosecha de esta temporada.
• Financiamiento a las empresas con tasas diferenciadas de las que hoy está cobrando el mercado (tasas subsidiadas).
Fuentes allegadas al ministro Kicillof aseguraron este fin de semana que “escucharán” los reclamos del sector para “evaluar de qué manera podemos ayudar”. En definitiva, poco habría que esperar de la reunión del lunes con las autoridades nacionales.
Es lógico. Desde el gobierno nacional no ven grandes conflictos en el Valle con una cosecha que comienza en pocos días más, sin conflictos sociales ni gremiales. ¿Dónde están los problemas? Se preguntan funcionarios de Economía. Una vez que el productor se meta en la cosecha difícilmente pueda salir a reclamar, ya que no tendrá ni tiempo para ello.
Los verdaderos problemas vendrán cuando se termine de cosechar y la fruta no tenga comprador. Ahí nos daremos cuenta de la magnitud de la crisis que deberá enfrentar el sistema.
(Redacción Central)