Estaban fraccionando la droga cuando las detuvieron

La mujeres, de entre 20 y 30 años, cumplirían el rol de mulas. La investigación que derivó en los allanamientos del barrio Ushuaia comenzó a mitad de año.

Por Redacción

SECUESTRO DE COCAINA

Cuando los agentes federales irrumpieron en una vivienda de la calle Pucará de esta ciudad sorprendieron a una joven en plena tarea de fraccionamiento de la droga. Los policías secuestraron la sustancia y el análisis determinó que se trataba de un kilo y medio de cocaína de “máxima pureza”. Minutos después, detuvieron a otra mujer en las cercanías del domicilio allanado.

Así lo informaron a “DeBariloche” fuentes con conocimiento de la investigación, que comenzó a mediados de este año. Los investigadores sospechan que las jóvenes detenidas, de nacionalidad boliviana, pero radicadas en la Argentina, cumplían el rol de mulas para traer la droga desde el norte del país hasta Bariloche, donde la comercializaban.

El procedimiento antidrogas se hizo el jueves por la tarde en el barrio Ushuaia, que está ubicado en cercanías de los barrios Nuestras Malvinas y Nahuel Hue, en un sector populoso de esta ciudad.

Las fuentes evitaron informar detalles del procedimiento, que autorizó el juez federal de Bariloche, Walter López da Silva, sólo revelaron que hay dos mujeres, de entre 20 y 30 años, detenidas e imputadas en la causa penal. El juez debe resolver en los próximos días su situación procesal.

Explicaron que el allanamiento en el domicilio de la calle Pucará se pidió a partir de los indicios recolectados en la investigación en marcha. Desde el juzgado federal, como de costumbre, hubo absoluto hermetismo.

Los empleados de la fuerza federal sorprendieron a una de las jóvenes en el interior de la vivienda cuando fraccionaba la sustancia.

Las fuentes describieron que el pan de cocaína estaba medio roto por el fraccionamiento, lo que impedía distinguir con nitidez el origen de la droga. Explicaron que, por lo general, los carteles imprimen su sello a la droga que comercializan. Los investigadores habían constatado que las dos mujeres “iban y venían” a Bariloche, donde tienen su domicilio y están radicadas legalmente. Por eso, sospechan que desempeñaban la función de “mulas para transportar la droga”.

Por el momento no saben la procedencia de la cocaína, pero aseguraron que en Bariloche no hay cocinas de droga, sino que es un lugar de venta.

Las fuentes comentaron que cuando hicieron el narcotest, la sustancia adquirió el color que refleja la mayor pureza de la cocaína. “Así como venía el pan de coca lo fraccionaban”, señalaron.

Comentaron que la joven detenida en el domicilio no opuso resistencia. Tampoco la chica que aprehendieron en la calle, en cercanías de la vivienda donde convivían con otros familiares. Además, secuestraron elementos para el fraccionamiento.

DeBariloche


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