Estado Islámico azotó a Irán y agrava las tensiones en el golfo Pérsico
Un ataque al Parlamento y en la emblemática tumba de Jomeini dejó 18 muertos. El gobierno iraní, enemigo del EI en Siria, acusó a EE. UU. y a su rival Arabia Saudita de avalar la acción, que llega cuando Qatar y sus vecinos rompieron relaciones.
La capital de Irán, Teherán, se vio ayer sacudida por dos atentados terroristas en el Parlamento y el mausoleo del líder revolucionario Jomeini que dejaron al menos 18 muertos y más de 40 heridos y que reivindicó la milicia sunita Estado Islámico (EI). El ataque agrava aún más la escalada de tensiones en el golfo Pérsico, tras la ruptura de relaciones diplomáticas por parte de Arabia Saudí y sus aliados del golfo y Egipto, entre otros países, con el emirato de Qatar. (Ver aparte)
Según los últimos datos, los fallecidos serían 12 vigilantes y civiles y seis atacantes. Un séptimo atacante estaría detenido. La agencia Amaq, portavoz del EI, aseguró que miembros del grupo fueron los responsables de los ataques. Esta es la primera acción en suelo iraní reivindicada por la milicia radical, que está en guerra con fuerzas respaldadas por Irán en Siria e Irak.
Según el Ministerio de Interior, varios hombres armados y disfrazados de mujeres entraron en las oficinas y tomaron rehenes, pero no pudieron sin embargo ingresar al plenario, por lo que a los 290 parlamentarios no les pasó nada. Sin embargo, el tiroteo duró horas. Finalmente, unidades especiales de las Guardias Revolucionarias pusieron fin al ataque. El diputado Elias Hazrati dijo que llevaban pistolas y rifles Kalashnikov.
El servicio secreto iraní también confirmó que en el mausoleo, situado a varios kilómetros al sur de la capital, había al menos un suicida que detonó los explosivos que llevaba, mientras que otro fue abatido. Según la agencia ILNA se trataba de una mujer. Un tercer agresor fue detenido.
En una primera reacción oficial, el presidente iraní, Hasan Rohani, instó a la “unidad y a la cooperación regional e internacional” contra el “terrorismo”, en un comunicado publicado en la página web de la presidencia.
Según el dirigente, “los que quieren el mal para el Irán islámico (…) reclutaron elementos reaccionarios y takfiris [como se llama en Irán a los grupos yihadistas], para intentar esconder sus fracasos regionales y hacer olvidar el descontento dentro de su propia sociedad”.
Rohani no citó directamente a Arabia Saudita y Estados Unidos, como sí lo hicieron los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite iraní, que denunció la “implicación” de estos dos países en los atentados. Para la milicia sunita del EI, Irán, de mayoría chiita, es un gran enemigo. Irán apoya a milicias que combaten tanto en Siria como en Irak contra el EI y es uno de los mayores aliados del presidente sirio, Bashar al Assad.
El crudo sigue en baja
Datos
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- dólares cerró ayer el barril del petróleo WTI (de referencia para la Argentina) en Nueva York, pese a la crisis en el golfo