El error con la calefacción que puede arruinar tu descanso durante las noches frías
Cuando llegan las bajas temperaturas, muchas personas aumentan la calefacción del dormitorio con la intención de dormir más cómodas. Sin embargo, los especialistas advierten que este hábito puede tener un efecto contrario al esperado y perjudicar la calidad del sueño.
Aunque el calor suele asociarse con confort, mantener la habitación demasiado calefaccionada durante toda la noche puede alterar los mecanismos naturales que utiliza el cuerpo para descansar. Como resultado, es posible experimentar más despertares nocturnos, sueño menos profundo y cansancio al día siguiente.
La relación entre la temperatura corporal y el sueño
Antes de dormir, el organismo pone en marcha una serie de cambios biológicos que preparan al cuerpo para el descanso. Uno de ellos es la disminución gradual de la temperatura corporal interna.

Según la National Sleep Foundation, este descenso es una señal clave para conciliar el sueño y permanecer dormido durante la noche. Por ese motivo, un ambiente excesivamente cálido puede interferir con ese proceso natural y dificultar un descanso reparador.
Los especialistas de la entidad señalan que la mayoría de los adultos duerme mejor cuando la temperatura del dormitorio se mantiene entre los 15 y los 19 grados centígrados.
El error más frecuente durante el invierno
Uno de los errores más comunes es dejar la calefacción al máximo durante toda la noche o intentar que el dormitorio alcance temperaturas muy elevadas antes de acostarse.
Desde la Cleveland Clinic explican que el exceso de calor puede provocar despertares frecuentes, mayor transpiración nocturna y dificultades para alcanzar las fases más profundas del sueño. Además, muchas personas se despiertan con sensación de boca seca o congestión debido a los ambientes excesivamente calefaccionados.
La institución médica estadounidense recomienda mantener una temperatura moderada y permitir que el cuerpo pueda regular naturalmente su calor durante la noche.
Cómo saber si tu habitación está demasiado caliente
Existen algunas señales que pueden indicar que la calefacción está afectando el descanso:
- Despertarse varias veces durante la noche.
- Sentir calor o transpiración mientras se duerme.
- Levantarse cansado pese a haber dormido suficientes horas.
- Tener la garganta seca al despertar.
- Dormir destapado gran parte de la noche.

Si estos síntomas aparecen con frecuencia durante el invierno, puede ser útil revisar la temperatura del dormitorio.
Qué recomiendan los especialistas
En lugar de aumentar demasiado la calefacción, los expertos sugieren mantener el ambiente fresco y utilizar ropa de cama adecuada para conservar el calor corporal.
También aconsejan ventilar brevemente la habitación antes de acostarse, evitar que las estufas apunten directamente hacia la cama y procurar que el dormitorio permanezca oscuro y silencioso.
Un cambio simple que puede mejorar el descanso
Dormir bien depende de múltiples factores, desde los horarios hasta la alimentación o el estrés. Sin embargo, la temperatura de la habitación es uno de los aspectos más fáciles de modificar y uno de los que más influye en la calidad del sueño.
Por eso, en las noches frías, la clave no siempre es subir la calefacción al máximo. Mantener el dormitorio dentro del rango recomendado por los especialistas podría ayudar a lograr un sueño más profundo, reparador y beneficioso para la salud.
Cuando llegan las bajas temperaturas, muchas personas aumentan la calefacción del dormitorio con la intención de dormir más cómodas. Sin embargo, los especialistas advierten que este hábito puede tener un efecto contrario al esperado y perjudicar la calidad del sueño.
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