El primer día de sol después de la lluvia puede hacerle bien a tu cuerpo: esta es la razón

Tras varios días de cielo cubierto, muchas personas pasan jornadas enteras sin exponerse al sol. Especialistas explican por qué aprovechar los primeros días soleados ayuda a estimular la producción de vitamina D y aporta beneficios para los huesos, el sistema inmunológico y el estado de ánimo.

Redacción

Por Redacción

Los especialistas recuerdan que aprovechar una jornada soleada no significa exponerse durante horas.

Los especialistas recuerdan que aprovechar una jornada soleada no significa exponerse durante horas.

Después de una semana marcada por la lluvia y el cielo gris en la Patagonia, el regreso del sol suele invitar a salir a caminar, hacer actividad física o simplemente pasar un rato al aire libre. Pero más allá de la sensación de bienestar, esa exposición también puede tener un impacto positivo sobre la salud.

Uno de los principales motivos es que la luz solar permite que la piel produzca vitamina D, un nutriente fundamental para el organismo que interviene en la salud ósea, el funcionamiento de los músculos y el sistema inmunológico. Durante el invierno o en períodos prolongados con poca luz solar, muchas personas disminuyen esa producción natural.

¿Por qué el sol ayuda a producir vitamina D?


Cuando la piel recibe radiación ultravioleta B (UVB), comienza un proceso que permite fabricar vitamina D de manera natural.

Posteriormente, esa vitamina se activa en el hígado y los riñones para cumplir funciones esenciales en el organismo.

Fotos gentileza.-

La vitamina D ayuda a:

  • Favorecer la absorción de calcio y fósforo.
  • Mantener huesos y dientes fuertes.
  • Contribuir al funcionamiento de los músculos.
  • Participar en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.
  • Intervenir en distintos procesos celulares del organismo.

¿Se puede producir vitamina D aunque haga frío?


Sí. Lo importante no es la temperatura sino la presencia de radiación solar.

Incluso durante el invierno, si el cielo está despejado y la radiación UVB alcanza la superficie, la piel puede sintetizar vitamina D. Sin embargo, la producción suele ser menor porque los días son más cortos, el sol tiene menor intensidad y la mayoría de las personas permanece más tiempo en ambientes cerrados.

Después de varios días consecutivos de lluvia o cielo completamente cubierto, aprovechar una jornada soleada puede ayudar a recuperar parte de esa exposición natural.

El sol también puede mejorar el estado de ánimo


La llegada del sol después de varios días grises no solo favorece la producción de vitamina D.

La luz natural también ayuda a regular el reloj biológico, mejora la sincronización del sueño y estimula la liberación de neurotransmisores relacionados con el bienestar, como la serotonina.

Por eso muchas personas experimentan una sensación de mayor energía y mejor humor cuando vuelve el buen tiempo.

¿Cuánto tiempo conviene exponerse al sol?


No existe una única recomendación válida para todas las personas.

El tiempo necesario depende de factores como:

  • El tipo de piel.
  • La hora del día.
  • La estación del año.
  • La latitud.
  • La cantidad de piel expuesta.

En términos generales, los especialistas señalan que una exposición breve de brazos y piernas varios días por semana suele ser suficiente para muchas personas, evitando siempre llegar al enrojecimiento o la quemadura.

Cuando la exposición vaya a prolongarse, el uso de protector solar continúa siendo indispensable para disminuir el riesgo de daño cutáneo y cáncer de piel.

¿Quiénes tienen más riesgo de presentar déficit de vitamina D?


Algunas personas tienen mayores probabilidades de presentar niveles bajos de vitamina D, entre ellas:

  • Adultos mayores.
  • Personas que permanecen casi todo el día en interiores.
  • Quienes utilizan ropa que cubre gran parte del cuerpo de forma permanente.
  • Personas con piel más oscura, ya que producen vitamina D con mayor lentitud.
  • Personas con obesidad o determinadas enfermedades intestinales que dificultan su absorción.

En estos casos, el médico puede indicar un análisis de sangre para evaluar los niveles y definir si es necesario un suplemento.

Tomar sol sí, pero con cuidado


Los especialistas recuerdan que aprovechar una jornada soleada no significa exponerse durante horas.

Salir a caminar, realizar actividad física al aire libre o disfrutar unos minutos bajo el sol puede aportar beneficios físicos y emocionales. Sin embargo, siempre es importante evitar las quemaduras, proteger la piel cuando la exposición sea prolongada y recordar que los suplementos de vitamina D solo deben utilizarse bajo indicación médica, ya que un exceso también puede provocar efectos adversos.


Después de una semana marcada por la lluvia y el cielo gris en la Patagonia, el regreso del sol suele invitar a salir a caminar, hacer actividad física o simplemente pasar un rato al aire libre. Pero más allá de la sensación de bienestar, esa exposición también puede tener un impacto positivo sobre la salud.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios