“Gracias” escribió Miguel al despertar tras 16 días en coma
Es el joven que recibió un puñal en la cabeza y llegó al hospital con el cuchillo clavado en el cráneo. Su madre habló con “Río Negro”
RELATO ESTREMECEDOR
Por Jorge Villalobos
jvillalobos@rionegro.com.ar
“Gracias”. Esa fue la palabra que Miguel Mansilla escribió en un papel, que le entregó a su madre apenas despertó del coma inducido. El joven, de 22 años, no podía hablar. Sólo movía la pierna izquierda y la mano derecha. Había luchado durante 16 días contra la muerte tras haber recibido una brutal golpiza y sufrir una puñalada en la base del cráneo. El cuchillo con el que lo atacaron quedó incrustado en el orificio del hueso occipital y hubo que someterlo a una compleja neurocirugía para extraer el arma blanca.
Las primeras horas de internación de Miguel fueron dramáticas. “Ingresó con un cuchillo Tramontina incrustado en la cabeza y en el Sanatorio nos decía que no sabían si le podían salvar la vida”, recordó este miércoles su madre María José Rivera, en una entrevista con “Río Negro”.
Relató que el neurocirujano temía sacar el cuchillo por las consecuencias que podría ocasionar para el joven. Pero Miguel superó la cirugía, que dejó 23 puntos en su cabeza. Por eso, el segundo papel con la palabra “gracias”, que el joven escribió la mañana del 7 de julio pasado cuando despertó, fue para el neurocirujano Raúl Lucaccini.
Miguel fue atacado alrededor de las 5.30 del 20 de junio pasado cuando caminaba con una amiga por la calle Frey, a la altura del barrio 10 de Diciembre y a metros del Escuadrón 34 Bariloche de Gendarmería. Un grupo de jóvenes comenzó a agredirlo verbalmente y, luego lo atacaron por motivos que hasta ahora se desconocen. Lo golpearon con furia en el rostro y la cabeza y le aplicaron un puntazo en la base del cráneo. El joven cayó al suelo con el cuchillo clavado en la nuca.
La chica de 17 años, que lo acompañaba, gritó por ayuda y dos gendarmes salieron a auxiliar al herido, pero la ambulancia arribó 45 minutos después, afirmó la madre. La chica llamó llorando a su madre porque pensó que habían matado a su amigo. Por el brutal ataque a Miguel aún no hay detenidos. La investigación judicial en marcha todavía no pudo establecer la identidad de los agresores. Y la chica lamentablemente no pudo identificarlos.
La mujer recordó que se enteró a las 6 de que habían herido a su hijo. Rivera aún se estremece al recordar lo que ocurrió durante los 16 días que su hijo estuvo en coma inducido. Los pronósticos no eran alentadores. Miguel no mejoraba. “Nos decían que podía quedar parapléjico porque la herida cortó algunos nervios”, recordó.
Miguel recibió el sábado por la mañana el alta médica y desde entonces descansa en la casa de sus abuelos maternos, con quienes convivía desde hace tres años. Allí, lo cuida su madre y sus hermanos. Saben que la recuperación será larga y dura. Pero la madre está agradecida porque su hijo está vivo. “Tuvimos suerte me decía todos los días el médico”, rememoró “Majo” como le dicen a Rivera sus amigas. “Es un milagro”, destacó la mujer.
Comentó que su hijo quedó con secuelas. Tiene dificultades para mantener el equilibrio y tiene que tener un apoyo para caminar. Además sufrió una parálisis en una parte del rostro y tiene dificultades para ver con un ojo. El golpe psicológico es otro problema porque Miguel era hiperactivo. “Necesitamos herramientas para contenerlo como familia”, admitió la madre. “Lo más importante es que está vivo y vamos a pelearla todos juntos”, afirmó.
Su madre aseguró que Miguel tiene su trabajo, estaba tratando de terminar el secundario y juega en un equipo de la liga de fútbol libre local. La madrugada que lo atacaron había salido a bailar con su amiga. Está enojada porque la investigación no avanza y molesta con el sistema judicial y la Policía.
“Si mi hijo hubiera sido un delincuente capaz que salían los derechos humanos y todos a reclamar. Pero como es un laburante más, no pasa nada”, aseguró, molesta.
DeBariloche