Hallan desolador panorama en ciudad atacada por régimen sirio
AP
DAMASCO.- Observadores de la ONU entraron ayer en una localidad siria y la hallaron desierta, con muertos pudriéndose en las calles y edificios quemados y saqueados, días después de una ofensiva militar para recuperar zonas controladas por la oposición armada que busca derrocar al gobierno. A un día de cumplirse 15 meses de revuelta opositora en Siria, las fuerzas del presidente Bashar al Assad redoblaron su estrategia de impedir que la insurgencia armada tome localidades y establezca centros de poder en el país desde donde pueda continuar con sus campaña contra el gobierno. Activistas opositores dijeron que el principal blanco de las nuevas ofensivas militares son barrios o localidades enteras en las que predominan los árabes sunnitas, que forman el grueso de la oposición al gobierno de Al Assad, dominado por la minoría alauita, una rama del chiismo. La revuelta estalló el 15 de marzo del año pasado con protestas mayormente pacíficas rápidamente reprimidas, pero la crisis se volvió más violenta cuando a la represión estatal se sumó la aparición de una insurgencia armada. Los opositores dicen que unas 13.000 personas ya murieron en el conflicto. La ONU, que cifra los muertos en más de 9.000, desplegó unos 300 observadores en Siria para supervisar un plan de paz que se suponía debía comenzar con una tregua que rige desde abril pero que fue mayormente ignorada por ambas partes. Ayer, un convoy de observadores de la ONU logró ingresar a la localidad de Haffa, en la mediterránea y occidental provincia de Latakia, escenario de recientes y duros combates y dos días después de que los veedores fueran obligados a abandonar el lugar en medio de ataques de residentes enfadados. Los observadores encontraron la ciudad casi desierta, con cuerpos en las calles e edificios estatales incendiados, incluida la sede del gobernante partido Baaz, dijo la misión de la ONU en un comunicado citado por la agencia de noticias Europa Press. En los últimos días, Haffa y sus alrededores se vieron sacudidos por duros enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y grupos armados opositores. Los insurgentes se retiraron de la zona el martes y advirtieron que algunos de los miles de ciudadanos que quedaban podían ser asesinados a sangre fría. Las autoridades sirias anunciaron ayer que habían restaurado la seguridad en la zona de Haffa, después de limpiarla de “grupos terroristas”, mientras los rebeldes alegaron una retirada táctica. (Télam)
La ciudad de Haffa estaba desierta, con cadáveres en las calles.